Dicen que la vida es según la mires. ¿Pero cómo saber si la estás mirando desde el ángulo correcto? ¿Cómo saber si hay algo que te tapa la vista y qué te impide ser verdaderamente feliz? Vivir tu día a día en modo piloto automático, sin abatirte por el camino marcado por las normas sociales y las expectativas ajenas e ignorando todo aquello susceptible de hacerte sentir satisfecho y feliz, no puede aportar más que perspectivas truncadas sobre tu vida.
Encontrar tu propósito en la vida e intentar serle fiel te permitirá renacer de tus propias cenizas, frustraciones, miedos, y sinsentidos, igual que el ave Fénix.
¿Qué es el propósito?
“Cuando un hombre no sabe a qué puerto se dirige, ningún viento es el viento adecuado”, decía Séneca. Encasillar la definición del propósito en la vida es sinónimo de empeñarte en convertirte en ave cuándo tú has nacido abeja y recoger néctar es lo que mejor se te da. La definición del propósito de vida es subjetivo. Algunos lo llaman paz interior; otros, felicidad, salud, o incluso sacrificio para el bien de los demás. En definitiva, el propósito de vida es una declaración personal que encapsula todo aquello que alimenta nuestras acciones, que da sentido a nuestra existencia, y que nos ayuda a alcanzar un estado de paz, felicidad, y satisfacción. Y, volviendo a las sabias palabras de Séneca, encontrar – o mejor dicho identificar – nuestro propósito de vida es “el viento que nos facilitará el vuelo y despejará las nubes”.
¿Cuál es el propósito de la vida?
Entonces, ¿cuál es el propósito de la vida? El simple hecho de hacerte esta pregunta es un primer paso importantísimo que te ayudará a abrirte a nuevas perspectivas, cuestionarte a ti mismo, e – inevitablemente – a identificar tu “para qué”. Identificar el propósito de la vida es un nuevo punto de partida hacia una manera de vivir más consciente y significativa, acorde con tus creencias, valores, habilidades, pasiones, y – en definitiva – con tu esencia y la visión que tienes de la vida en su globalidad.
Ejemplo de propósito de vida
Antes de remitirnos a los ejemplos, es importante tener claro que ‘meta’ y ‘propósito de vida’ no son sinónimos. El propósito de vida es la razón ‘global’ que te motiva a crear metas y alcanzarlas. Las metas engloban todas las acciones o actividades que realizas para acercarte a tu propósito. Veamos un ejemplo:
María, quien es maestra, tiene un trabajo que cumple con su propósito de vida: forjar el futuro de los niños a través del conocimiento. Para María, ser maestra significa mucho más que una profesión o una forma de ganarse la vida. Para ella, ser maestra es algo vocacional, algo que la motiva a usar sus conocimientos para ayudar a los niños a encontrar su camino en la vida. Los progresos y las sonrisas de los niños hacen que María se sienta feliz, plena. Para que pueda aportar cada vez más y más y, de esta forma, aumentar su propia felicidad y satisfacción, María se ha fijado varias metas: seguir formándose como maestra, dedicarles más tiempo a los niños, etc.
Tal y como puedes ver, tener claro cuál es tu propósito en la vida no servirá de mucho si no te fijas metas que te acerquen a él y actúes.
¿Cómo encontrar tu propósito de vida?
Aunque a primera vista pueda resultar difícil de creer, se podría decir que nuestro propósito de vida es innato. El problema es que, muchas veces, no encontramos la manera de despejar las nubes y ver con claridad el horizonte. La introspección, la reflexión, y la exploración nos ayudan a descubrir nuestra «dirección» en la vida. Aquí tienes algunas preguntas que te podrían ayudar a definir tu propósito:
- ¿Qué cosas me hacen sentir satisfecho y feliz?
- ¿Qué es lo que más me gusta hacer e incluso me hace perder la noción del tiempo?
- ¿Qué es lo que mejor se me da? ¿Cuáles son mis habilidades, mis talentos, mis creencias, mis valores?
- ¿Qué haría si supiera que solo me quedan unos meses de vida?
- ¿Qué me gustaría hacer si no hubiera limitaciones económicas o de tiempo?
- ¿Qué es lo que más me apasiona y que haría incluso gratis?
- ¿Cómo me gustaría ser recordado después de que me muera?
- ¿Qué es lo que hago por puro placer y no por obligación?
- ¿Por qué hago todo lo que hago? ¿Qué espero conseguir?
Estas son solo algunas preguntas que te ayudarán a conocerte a ti mismo e identificar el combustible que te hace mover todos los días, que da sentido a tu vida. Evidentemente, la introspección es un paso importantísimo. Pero ponerte en acción y empezar a probar cosas también es una parte fundamental de la ecuación. Si piensas haber encontrado tu propósito, prueba. Y si descubres que no te llena, cambia de perspectiva y vuelve a probar.
Hay que tener en cuenta que, aunque descubramos nuestro propósito y consigamos alinear todas – o casi todas – nuestras acciones con él, eso no quiere decir que se trata de algo estático, definitivo. Al igual que evolucionamos como personas, nuestros propósitos pueden cambiar. También es importante tener claro que no estamos exentos de responsabilidades (aunque vayan en contra de nuestro propósito).
¿Y si no encuentro mi propósito?
Por desgracia, el camino que te lleva hacia tu propósito de vida no está señalizado. El camino puede ser tedioso, lleno de baches, e incluso te puedes desviar frecuentemente. El truco consiste en encontrar ese punto (¡que sí existe!) en el que tus pasiones y habilidades se cruzan con lo que el mundo ofrece y espera de ti. Y si te cuesta encontrarlo por ti mismo, siempre puedes recurrir a la gente que más te conoce o a un profesional.
Pero, ¿es necesario tener un propósito de vida para ser feliz?
Encontrar nuestro propósito nos ayudará a poner orden y darle significado a nuestra vida, tanto a nivel espiritual como profesional, físico, mental, emocional, o social. Tu propósito de vida es la energía motivadora y creativa que llenará tu vida de felicidad, paz, satisfacción, y esperanza y que te ayudará a superar tus miedos e incertidumbres. Identificar tu propósito de vida…
- … te permitirá tomar mejores decisiones a la hora de escoger o descartar las oportunidades que se nos presenten
- … te proporcionará la motivación necesaria para dedicarte a lo que de verdad te apasiona y te llena
- … te abrirá nuevas perspectivas sobre todas las facetas de tu vida
- … te ayudará a priorizar e identificar lo que es verdaderamente importante y significativo para ti
- … te ayudará a alcanzar el éxito bajo tus propias condiciones
- … te ayudará a fortalecer tu carácter y te llenará de vitalidad y optimismo
- … te ayudará a ser más eficiente, proporcionándote una estructura estable sobre la cual construir tu camino a base de metas, acciones, y perseverancia
Al fin y al cabo, tener un propósito de vida te permitirá vivir tu vida y triunfar en tus propios términos.



