Un vision board —a veces también llamado “tablero de objetivos” o “mapa de los sueños”— es una poderosa herramienta de manifestación. Consiste en una especie de collage, un conjunto de imágenes y palabras dispuesto de forma estética y atractiva. Esas imágenes, dispuestas sobre un tablero, son una representación de tus metas y tus proyectos realizados; la idea es colocarlas en un lugar visible, sea tu escritorio, tu habitación o la puerta de tu casa (¡incluso puedes tenerlo en el fondo de tu ordenador!), y mirarlo por lo menos una vez al día. El poder de esas imágenes trabaja sobre tu inconsciente y aumenta tu poder de visualización, dejándote un paso más cerca de cumplir tus sueños.
¿Qué es un vision board?
Un vision board es un instrumento de visualización de proyectos. No debes confundirlo con un mood board, un tablero cuya principal función es estética, y que sirve como inspiración o para marcar una línea creativa. Por su disposición, pueden parecer similares, pero en realidad el objetivo de un vision board es ¡materializar tus sueños!
Aquí interviene un poco la famosa Ley de Atracción. Todos sabemos el poder que tienen nuestras mentes, y la influencia que pueden ejercer sobre el mundo real. Un vision board sirve entonces para potenciar ese poder: al traducir tus sueños en imágenes claras y palpables, le estás dando una pequeña ayuda a tu inconsciente en su trabajo de manifestación. Ocurre que el cerebro no distingue muy bien entre imágenes de ficción e imágenes verdaderas —por eso, por ejemplo, podemos llorar con la muerte de un personaje querido en una película—, por lo que, al posar tus ojos sobre un vision board, tu mente desencadena los mismos procesos que ocurrirían si viera tus sueños hechos realidad.
Un vision board es, entonces, un tablero con imágenes y palabras que sirve como amplificador de tu capacidad de manifestación. ¡Por eso es importante verlo todos los días! Porque, de esa manera, su influencia está permanentemente trabajando en el fondo de nuestra mente. ¡Es una forma de hacer que el inconsciente trabaje a tu favor, y no en tu contra!
Ejemplos de vision board
Por supuesto, los vision boards pueden ser muy distintos entre sí. Para empezar, varían mucho en cuanto a sus materiales: el tipo más tradicional se hace sobre corcho, pero hay también sobre tela, madera o cartón, y por supuesto hay muchísimas versiones digitales. Pero además, la apariencia del vision board depende fuertemente de cuáles sean los sueños que esté representando (y bien sabemos que no hay nada más personal que los sueños). A pesar de todo, siempre es útil tener un par de ejemplos a mano, para saber desde dónde partir. ¡Aquí tienes!


¿Para qué sirve un vision board?
El vision board tiene dos efectos, uno inmediato, que tiene que ver con el proceso mismo de hacerlo, y otro más a largo plazo. ¿Qué quiere decir esto? Que el mismo acto de diseñar un vision board puede ser una actividad productiva. El ejercicio de darle forma a tus sueños es siempre muy orientador; porque para hacer un vision board, tienes que saber qué quieres y cómo lo quieres. Es importante que, en el tablero, tu sueño esté evocado de la forma más clara posible. Si es una vacación, el vision board tiene que ser detallista, representando el lugar, la época del año, e incluso la ropa que llevarás puesta; si es un trabajo, lo mismo. La mente trabaja más eficazmente cuanto más detallada es la imagen que manifiestas, así que no temas ser específico en el propósito de tu vision board.
Definir tu proyecto y encontrar una dirección en tu vida ya es un aporte valioso. Pero además está el efecto a largo plazo: la realización de tus sueños. Por supuesto, el vision board no es magia. No cumplirá fantasías imposibles, y siempre además tendrás que trabajar por tu cuenta. Pero hace que las leyes del universo se orienten en tu favor, ¡y eso es una gran ayuda!
¿Cómo hacer un vision board?
Hacer un vision board requiere un poco de trabajo. Después de todo, estará expuesto en un lugar visible durante mucho tiempo… ¡No queremos que se vea horrible! Pero, a pesar de eso, todo el proceso puede resumirse en cuatro sencillos pasos.
- Establece tu objetivo. Ya hemos hablado de esta parte del proceso, quizás la más importante. Para hacer un buen vision board, tienes que tener en claro qué vas a manifestar, y en qué dirección proyectarás las energías de tu mente.
- Busca imágenes. Este paso variará mucho según si quieres hacer un tablero físico o uno digital. ¡Hay muchas formas de hacer un vision board! Online puedes encontrar muchísimas imágenes, y luego puedes imprimirlas, o solo conservarlas en tu ordenador para hacer un collage digital. También, por supuesto, está el método tradicional: ¡recortar revistas!
- Elige el sitio. De vuelta, esta parte del proceso cambiará mucho dependiendo de qué tipo de vision board estés haciendo. Sin embargo, el principio es el mismo: ponlo en un lugar donde lo veas todos los días. La rutina es clave. Puede ser el fondo de tu móvil o el respaldo de tu cama, no importa; lo fundamental es que esté en un lugar donde pueda actuar fácilmente sobre tu inconsciente.
- Elige el soporte. Este paso es más importante para los vision boards físicos que para los digitales, aunque el fondo de tu tablero, de una forma u otra, siempre será relevante. Elige tu soporte favorito: corcho, cartón, madera, tela, ¡el que más te guste!
Recursos y herramientas para hacer un vision board
Hoy en día existen muchas facilidades a la hora de hacer un vision board. Apps como Pinterest o sitios web como Canva proveen de plantillas e imágenes que pueden ser muy útiles a la hora de diseñar tu tablero. En esas plataformas, además, puedes encontrar modelos, ejemplos —a alguna gente le gusta compartir su vision board—, ideas y otros elementos inspiradores. También existen sitios gratuitos dedicados al stock de imágenes, de donde puedes obtener todo tipo de fotos evocativas (y, a veces, bastante específicas. ¡Punto a favor!). Y finalmente, siempre está la herramienta más confiable de todas, para aquellos que estén un poco chapados a la antigua o gusten de las manualidades: ¡las tijeras!

Con toda esta nueva información, ya estás en condiciones de diseñar tu propio vision board. Como verás, es solo cuestión de dedicarle tiempo y un poco de creatividad; nada que no estés dispuesto a hacer para conseguir tus sueños, ¿no es así? Además, ¡es muy divertido!



