Toda meta, grande o pequeña, comienza con un primer paso.
Quizá el más difícil.
¿Por qué?
Porque más allá de ser el pistoletazo de salida a nuestros planes, lo cual también genera una gran dosis de ansiedad, dar el primer paso implica aceptar que saldremos de nuestra zona de confort para enfrentarnos a unas circunstancias desconocidas. Y eso nos genera una gran dosis de incertidumbre y miedo.
Sin embargo, a veces ese temor puede terminar paralizándonos y hacer que posterguemos nuestros planes hasta que nos sintamos más seguros lo que, en la mayoría de los casos, nunca llega a suceder. Por eso, a menudo la mejor solución consiste en aprender a superar el miedo a dar ese primer paso para luego poder seguir avanzando en nuestro propósito.
5 miedos que todos, o casi, experimentamos antes de dar un primer paso
Todos, o casi, experimentamos un miedo visceral cuando estamos a punto de dar un primer paso. Es completamente normal. Se trata de una reacción de nuestro cerebro, específicamente de la amígdala, ante la incertidumbre que genera lo desconocido, como corroboró un estudio realizado en la Universidad Tecnológica de California. Sin embargo, aunque es una respuesta muy común curiosamente no todos experimentamos los mismos miedos.
¿Cuáles son los miedos habituales que nos invaden en la víspera del primer paso?
- Miedo a la incertidumbre
Sin duda, el miedo más habitual al que nos enfrentamos cuando estamos a punto de dar un primer paso, ya sea en un proyecto, una relación o un cambio personal, es el miedo a la incertidumbre. Un temor que proviene de la inseguridad que genera abandonar nuestra zona de confort, ese espacio donde nos sentimos protegidos y en el podemos prever con facilidad el futuro, para aventurarnos a lo desconocido.
- Miedo al cambio
Los seres humanos somos seres de hábitos y rutinas. Esto nos brinda una gran seguridad y control sobre nosotros mismos y nuestro entorno. Por eso, es habitual que sintamos cierto rechazo al cambio, incluso cuando sabemos que puede ser positivo, a la vez que experimentamos un miedo visceral alimentado por la posibilidad de perder aquello con lo que nos sentimos identificados.
- Miedo al fracaso
Detrás del primer paso a veces lo que se esconde es el miedo a fracasar y/o no ser lo suficientemente buenos. Salir de nuestra zona de confort y aventurarnos a lo desconocido implica arriesgarnos sin saber cómo saldrá todo. Y eso puede generar un gran temor que, si no lo controlamos, puede llegar a ser realmente paralizante e impedir que nos arriesguemos y nos quedemos en la zona donde tenemos el “éxito” asegurado.
- Miedo a perder el control
Otro de los temores que suelen invadirnos a las puertas de un nuevo camino es el miedo a perder el control. Dar ese primer paso implica salir del espacio donde nos sentimos cómodos y seguros, esa zona en la que controlamos todo, o casi, a nuestro alrededor para comenzar a fluir con los acontecimientos. Significa reconocer que en realidad tenemos muy poca influencia sobre las circunstancias y que no podemos controlar lo que sucede.
- Miedo al rechazo
Atreverse a dar un primer paso no solo implica salir de la zona de confort, sino desafiar lo preestablecido y las expectativas que los demás tienen sobre nosotros. Y es ahí donde surge el miedo a desilusionar a quienes nos rodean, el temor a afrontar las opiniones ajenas y, sobre todo, al rechazo de los que no nos entienden o apoyan nuestro camino.
Si bien muchas veces estos miedos pueden aparecer de manera independiente, lo cierto es que lo más habitual es que experimentemos varios de ellos a la vez. Una situación que, si no sabemos gestionar de manera adecuada, puede terminar bloqueándonos e impidiéndonos dar ese primer paso. La buena noticia es que existen estrategias que pueden ayudarte a superar el miedo a salir de tu zona de confort.
5 recursos sencillos y útiles para superar el miedo al primer paso

Es ilusorio pensar que el miedo a dar el primer paso va a desaparecer en algún momento. Por lo general, ese temor persiste hasta que recuperamos la confianza en la situación y nuestras decisiones. Sin embargo, esto no significa que no puedas aprender a controlarlo. He aquí algunas estrategias sencillas, pero útiles que pueden ayudarte a superar el miedo que te impide salir de tu zona de confort.
Identifica cuál es tu miedo principal
Luchar contra un enemigo invisible es una derrota segura. Por tanto, si lo que quieres es aprender a superar el miedo a dar el primer paso, es esencial que identifiques cuál es tu miedo/s principal/es. ¿Qué es lo que te impide salir de tu zona de confort? ¿Qué es lo que más temes de ese primer paso? ¿El miedo al fracaso? ¿La incertidumbre? ¿El temor a sentirte rechazado? Identificar a qué le temes te permitirá poner cara a tu enemigo para luchar contra él.
Analiza si se trata de un miedo real o irracional
Hay muchas cosas en la vida que damos por válidas y que no cuestionamos. Se trata de ideas que a veces tienen un impacto enorme en nuestras vidas y que, en ocasiones no son del todo ciertas. Por tanto, una vez que identifiques tu miedo, pregúntate si es fruto de la educación que has recibido, infundado o si se trata de un riesgo real. Si tu miedo se basa en un problema real, analiza las consecuencias que puede tener. A menudo la mayoría de los obstáculos a los que tememos en realidad solo están en nuestra mente y no son tan terribles como pensamos.
Cambia los pensamientos que alimentan ese miedo
Cuando tenemos miedo es habitual que se nos crucen por la mente muchos pensamientos que no hacen sino reforzar nuestros temores como “No lo voy a conseguir”, “Y si decepciono a los demás” o “Tengo todas las de fallar”. Sin embargo, estas ideas no hacen si no intensificar nuestros miedos, haciendo que entremos en una especie de bucle en el que cada vez nos sentimos más atemorizados y con ganas de posponer el primer paso. Por eso, una buena manera de superar el miedo consiste en cambiar esos pensamientos catastrofistas por otros más positivos como “Voy a intentarlo”, “Los demás lo entenderán al final” o “Voy a dar lo mejor de mí”.
Controla tu cuerpo para controlar tu mente
Cuando tienes miedo se desencadenan una serie de reacciones neurovegetativas en tu cuerpo como sudoraciones, aumento del ritmo cardíaco o respiratorio. Se trata de reacciones instintivas que te preparan para el riesgo al que te enfrentas. El problema es que en la vida moderna la mayoría de ellas no funcionan y lo que hacen es incrementar tu miedo. Por eso, otra forma de superar tus temores consiste en aprender a controlar tu cuerpo para así, aliviar tu ansiedad. ¿Cómo? Puedes practicar meditación, técnicas para el control de la respiración o técnicas de relajación que te ayuden a cortar ese círculo vicioso.
Experimenta el miedo, no lo rechaces
El miedo suele provocarnos un rechazo visceral. Nadie quiere sentir miedo. Sin embargo, negar las emociones e intentar esconderlas puede ser contraproducente. De ahí que la mejor alternativa consista en que aprendas a experimentar el miedo. En lugar de pensar que no quieres sentirte atemorizado, deja que esa sensación te invada y mientras lo hace, enfócate en cómo reacciona tu cuerpo y tu mente. Llegará el punto en el que el miedo se irá convirtiendo en un ruido de fondo que, aunque no desaparezca, no será un obstáculo para tu vida y tus decisiones.
Y, por último, recuerda que no estás solo. El miedo a dar el primer paso es algo que nos sucede a la mayoría y es completamente normal. Cuanto antes lo aceptes y asumas que es posible salir de tu zona de confort a pesar de tus temores, antes empezarás a crear esa vida que tanto anhelas.



