“No sé qué me pasa, no tengo ganas de hacer nada”, “No tengo ganas de hacer nada en casa”, “No tengo ganas de hacer nada, solo quiero dormir” … A veces sentimos que podemos con todo, otras veces sentimos que todo nos puede. En esos momentos nuestra energía desaparece, la motivación se disipa, nuestra concentración nos abandona y las ganas se nos escurren entre los dedos. Todos hemos vivido en alguna ocasión una experiencia similar en la que hemos perdido las ganas de hacer cosas y en las que el simple hecho de realizar una actividad cotidiana nos demanda un esfuerzo físico y mental titánico. Te explicamos por qué nos ocurre esto a veces y que podemos hacer para combatir ese desánimo.
¿Por qué no tengo ganas de hacer nada?
Hay días en los que no tenemos ganas de hacer nada. Nos sucede a todos y es completamente normal. Sin embargo, hay veces en las que esa ausencia de motivación y energía se prolonga durante mucho tiempo. Contrario a lo que muchos creen, esta sensación de apatía no siempre está relacionada con la depresión. Existen otros factores que pueden robarnos las ganas de disfrutar de la vida y emprender nuevos proyectos.
- Trastornos emocionales. Además de la depresión, existen otros trastornos emocionales como la anhedonia, la ansiedad o la abulia que pueden despojarte de las ganas de hacer cosas en tu día a día y proponerte metas a corto y largo plazo.
- Alteraciones del sueño. El insomnio o la falta de sueño mantenida puede pasarte factura a largo plazo y robarte la energía y las ganas de disfrutar de tu jornada. ¿No tengo ganas de hacer nada, solo quiero dormir? En el caso contrario, sufrir hipersomnia, es decir, una somnolencia excesiva, también puede hacer que no tengas ganas de hacer nada.
- Estrés prolongado. ¿Sabías que sufrir estrés durante largos períodos de tiempo puede hacer que te sientas agotado y sin energía para hacer nada? Es lo que se conoce como cansancio post-estrés y surge después de períodos de mucha actividad y tensión, tras los cuales tus fuerzas comienzan a disminuir y pierdes las ganas de hacer cosas.
- Situaciones personales. Una separación de pareja, la muerte de un ser querido, un fracaso personal o una decepción profesional también pueden quitarte las ganas de hacer cosas en tu día a día, proponerte metas a corto o largo plazo y disfrutar de los pequeños detalles de la vida.
- Causas físicas. Algunas enfermedades como las alteraciones de la tiroides, la diabetes, la anemia o las enfermedades cardiovasculares pueden drenarte la energía y las ganas de hacer cosas. Asimismo, el calor excesivo, una alimentación inadecuada o la falta de ejercicio físico pueden provocar estados de apatía generalizada.
Otros síntomas que se suman a las ganas de no hacer nada
En la mayoría de los casos, las ganas de no hacer nada no llegan solas, sino que se hacen acompañar por otros síntomas que complican aún más el cuadro de apatía. Ya sea que aparezcan a la par de este estado o como resultado del mismo, lo cierto es que en muchos casos además de las ganas de no hacer nada puedes experimentar:
- Disminución de la energía física y mental.
- Pérdida de apetito.
- Conductas sedentarias.
- Pérdida del interés por actividades que antes te motivaban.
- Aislamiento voluntario de tu entorno.
- Ideas derrotistas y sentimiento de culpa.
- Abandono de proyectos personales.
¿Cómo combatir las ganas de no hacer nada?
La buena noticia es que superar las ganas de no hacer nada es posible. En la mayoría de los casos, la desmotivación desaparece por sí sola con el paso del tiempo, a medida que tu cuerpo y mente recuperan el equilibrio y las fuerzas. Sin embargo, ya sea que te esté costando mucho recuperar la motivación o quieras acelerar el proceso, existen diversas maneras de salir de ese estado de apatía y recuperar la ilusión por la vida.
Dale un descanso a tu cuerpo y tu mente

Uno de los mayores errores que cometen las personas cuando no tienen ganas de hacer nada y se sienten desmotivados consiste en “obligarse” a participar en actividades y tareas que en realidad no les interesan y que terminan por consumir sus últimas fuerzas, lo cual no hace sino acentuar el problema. Sin embargo, ten en cuenta que, a veces, la causa de que te sientas sin ganas de hacer nada radica precisamente en el exceso de trabajo y preocupaciones, la presión, el estrés o el cansancio acumulado. En estas situaciones, escuchar a tu cuerpo y a tu mente y tomarte un descanso, alejado del bullicio y las prisas cotidianas, puede ayudarte a reponer las energías y devolverte la motivación perdida.
Plantéate metas sencillas y comprométete con ellas

A veces todo lo que necesitas para salir de ese círculo vicioso de apatía y sedentarismo es encontrar una meta que realmente te haga ilusión. Por tanto, otra buena manera de recuperar las ganas de hacer cosas consiste en proponerte un objetivo sencillo a corto plazo y crear un plan de acción que te permita ponerlo en marcha. Al inicio es probable que requiera un mayor esfuerzo de tu parte, pero a medida que vayas recuperando la motivación, esta te brindará la fuerza de voluntad que necesitas para mantenerte enfocado en tu objetivo. Así, poco a poco, conseguirás salir adelante sin apenas darte cuenta.
Regálate recompensas

Las recompensas son otra estrategia muy efectiva para ayudarte a recuperar la motivación y mantenerte enfocado en tu meta. La idea consiste en que te recompenses por cada pequeña actividad en la que te involucres o cada esfuerzo que hagas por intentar salir de ese estado de apatía. Por ejemplo, si te propones leer un libro o salir con los amigos a tomar un café y lo cumples, recompénsate luego con tu comida preferida o una tarde de películas en el sofá. Estas recompensas ayudarán a reforzar tu compromiso y consolidarán tu fuerza de voluntad, ayudándote a recuperar las ganas perdidas.
Practica ejercicio físico

¿Sabías que el ejercicio físico puede convertirse en un buen aliado para ayudarte a recuperar las ganas de hacer cosas? La práctica de ejercicio físico ayuda a reducir el efecto de los agentes estresores del medio, a la vez que minimiza tu sensación de malestar e incrementa tus niveles de endorfinas, un neurotransmisor que estimula las áreas del cerebro donde se generan las emociones placenteras. De hecho, es un excelente recurso para mantenerte en movimiento y combatir el desánimo y la apatía, como reveló un estudio del Cooper Institute, en Dallas. Salir a dar un paseo, practicar tu deporte preferido o incluso, hacer sesiones de baile en casa puede devolverte las ganas de hacer cosas.
Reúnete con personas que te motiven

Cuando pierdes las ganas de hacer cosas, es normal que te encierres cada vez más en ti mismo y rechaces reunirte con las personas de tu entorno. Sin embargo, alejarte de todos puede intensificar tu apatía y desánimo, haciendo que cada vez te sientas más solo y apartado. Para romper con este círculo tóxico es recomendable reunirte con personas cercanas que te hagan sentir cómodo y te motiven. Salir a dar un paseo con un amigo, tomar un café con tu hermano/a o hacer una pequeña escapada con tu pareja puede devolverte la energía, las ganas y la motivación.
Por último, si notas que a pesar de poner en práctica estas y otras recomendaciones, tu sensación de apatía y desánimo permanece, lo más conveniente es que visites a un especialista que pueda evaluar tu caso, brindarte respuestas concretas y proponerte un tratamiento más personalizado. Ponerte en manos de un profesional te ayudará a salir fortalecido de esta experiencia y te ofrecerá los recursos que necesitas para afrontar situaciones similares en otros momentos de tu vida.




2 comentarios
Mencionas al final del post, acudir a un especialista ¿Quien sería el especialista en este caso?
Hayde, los especialistas más adecuados para tratar las ganas de no hacer nada o la apatía son los psicólogos, aunque también existen muchos psiquiatras que pueden abordar este problema.