¿Cuál es el mejor momento del día para tomar una decisión?

Tomar una decisión: chica elije entre comer una manzana o un donuts

A lo largo de la jornada tomamos decenas de decisiones. Desde a qué hora levantarnos y qué desayunamos hasta la ropa que vestimos o qué marca de agua compramos, nuestro día está lleno de pequeñas elecciones, la mayoría de ellas automáticas. Sin embargo, curiosamente nuestra capacidad de decisión es mucho más limitada de lo que pensamos.

Las decisiones que tomamos en el día a día no solo dependen de nuestras emociones y conocimiento sobre el tema o área, sino que también están influenciadas por factores externos como la educación, el contexto social en el que nos desenvolvemos e incluso, la hora del día. Sí, como lo lees. El momento del día que eliges para tomar una decisión influye notablemente en tu elección.

¿Cómo cambian las decisiones según la hora del día?

Todos tenemos un momento del día preferido para tomar las decisiones más importantes. En mi caso, es temprano en la mañana, al poco de comenzar a activarme para la jornada, un momento en el que mi mente está despejada y mis emociones equilibradas, de manera que puedo pensar con más claridad y valorar todas las alternativas con tranquilidad. Sin embargo, resulta que no soy la única. A la mayoría de las personas también les gusta tomar sus decisiones importantes en la mañana. Y ahora la ciencia ha encontrado la explicación.

Neurocientíficos de la University College London realizaron hace poco un estudio en el que analizaron a más de 26.000 personas que debían tomar decisiones arriesgadas como parte de un ejercicio. Cada participante inició la prueba con 500 puntos y tenía 30 intentos para aumentar dichos puntos tomando decisiones más seguras o arriesgadas. Tras analizar los resultados, los investigadores descubrieron que a medida que avanzaba el día, los participantes elegían las opciones más arriesgadas que implicaban un mayor riesgo. ¿Por qué?

Los investigadores creen que está relacionado con la variación de nuestros niveles de dopamina y serotonina durante la jornada. Recordemos que los niveles de dopamina suelen aumentar a lo largo del día, mientras que los de serotonina caen a medida que se acerca la noche. Y, se ha comprobado que la disminución de los niveles de serotonina aumenta el valor que concedemos a las opciones arriesgadas mientras que el incremento de la dopamina nos ayuda a maximizar la sensación de recompensa.

Asimismo, es probable que el hecho de que por la noche tomemos peores decisiones, optando por las alternativas más arriesgadas, también se relacione con que nuestra mente está más cansada y nuestras funciones cognitivas se ralentizan. Una situación que no solo nos lleva a valorar más superficialmente las distintas alternativas, sino que hace que tomemos decisiones más “irracionales”, dejándonos guiar por nuestras emociones.

Por tanto, la próxima vez que tengas que tomar una decisión importante hazlo al poco de levantarte en la mañana, cuando tu mente se haya activado, pero aún no te hayas puesto con las tareas del día. No solo podrás valorar mejor tus opciones, sino que apostarás por un camino más seguro, o al menos, tomarás riesgos a sabiendas.  

5 claves para tomar una decisión y no arrepentirte luego

Un camino se divide en dos caminos que se adentran en la naturaleza

Curiosamente, cuando de decisiones se trata no solo es importante la hora del día, sino que también hay que tener en cuenta muchos otros factores, como nuestro estado de ánimo, el impacto de la decisión en nuestra vida, la presión a la que estamos sometidos o, incluso, si tenemos el estómago lleno o no. ¿Cómo lidiar con todos estos factores para que no afecten, o al menos no tanto, nuestras decisiones?

 

  1. Medita antes de tomar una decisión

 

¿Sabías que meditar te ayuda a tomar mejores decisiones? Así lo reveló un estudio publicado en la revista Psychological Science en el que se encontró que la práctica de tan solo 15 minutos de meditación mindfulness puede ayudarte a tomar decisiones mejor fundamentadas. El secreto radica en que meditar ayuda a calmar tus emociones y te permite pensar con más claridad, ayudándote a mantener la mente en el momento presente.

Por tanto, la próxima vez que tengas que tomar una decisión importante espera a levantarte y desayuna ya que se ha demostrado que se toman mejores decisiones con el estómago lleno. Luego, medita durante al menos 15 minutos antes de ponerte a analizar las diferentes opciones que tienes a mano. ¿No te gusta meditar? Da un paseo al aire libre, preferentemente en plena naturaleza. Otra alternativa muy efectiva que te ayuda a liberar la tensión y contribuye a que tus ideas fluyan con mayor facilidad.

 

  1. Acota las opciones

 

A veces el problema de tomar una decisión surge porque tenemos demasiadas alternativas para comparar. Lo que sucede es que cuando las opciones se multiplican, a la presión de tener que elegir un camino se suma el esfuerzo de valorar distintas posibilidades. Y esto puede aumentar las probabilidades de que nos sintamos desconcertados y elijamos mal. En estos casos, una estrategia muy efectiva consiste en limitar las opciones.

Si lo prefieres, toma papel y lápiz y escribe todas las alternativas que tienes a tu alcance. Luego, escribe los pros y contras de cada una de ellas y elimina las peores opciones. Intenta quedarte con el menor números de posibilidades y, entonces, compara sus ventajas y desventajas.

 

  1. Valora nuevos escenarios

 

En otras ocasiones ocurre lo contrario, tenemos muy pocas opciones para elegir. Y aunque a priori puede facilitarnos la decisión, en realidad limita nuestro abanico de opciones reduciendo nuestras posibilidades. En estos casos, una buena estrategia consiste en valorar nuevas alternativas que nos ayuden a ampliar nuestra perspectiva del problema. Es lo que hacen las grandes empresas cuando tienen un gran proyecto entre manos, no apuestan por una sola propuesta, sino que amplían sus opciones escuchando diferentes soluciones.

Pues esto es algo que también podemos aplicar en la vida cotidiana. Cuando tengas que tomar una decisión, sobre todo si se trata de una importante, ábrete a ampliar tu perspectiva del asunto. ¿Qué otras soluciones podrían existir que no has visto? Asimismo, puedes ponerte en el rol de otra persona y pregúntate cómo lo solucionaría. Cualquier nueva propuesta es bienvenida.

 

  1. Deja que pase un tiempo antes de tomar la decisión

 

A estas alturas todos sabemos que no es positivo tomar decisiones en caliente. Cuando nuestras emociones están a flor de piel y estamos demasiado involucrados en el asunto, lo mejor es esperar a calmarnos antes de tomar una decisión de la cual podamos arrepentirnos en el futuro. ¿Cuánto tiempo conviene esperar? Depende. Por una parte, de cuán importante sea la decisión que debes tomar y, por otra, de cuánto tiempo tardes en retomar el control sobre tus emociones.

Por ejemplo, si se trata de una compra compulsiva, date al menos par de días antes de volver a analizar si en realidad necesitas ese producto que quieres adquirir. Si pasado ese tiempo aún lo quieres, plantéate entonces la posibilidad de comprarlo. En caso de tratarse de una decisión más seria como romper con tu pareja o dejar el trabajo, deja que pasen algunas semanas. A veces simplemente estamos bajo una gran presión que nos impide pensar con claridad y cuando esa presión pasa nuestra perspectiva sobre el asunto puede cambiar.

 

  1. Aplica la técnica 10/10/10

 

Otro truco efectivo para tomar mejores decisiones es la técnica 10/10/10. ¿En qué consiste? Antes de tomar una decisión, tómate un momento para reflexionar en cómo te hará sentir tu decisión en los próximos 10 minutos, 10 meses y 10 años. Obviamente, esto depende de cuán importante sea la decisión que debes tomar. De esta manera, podrás tomar distancia de las emociones que estás experimentando en ese momento y poner el foco en las consecuencias a largo plazo.

Por ejemplo, si debes decidir si dejas o no el trabajo, piensa en cómo te sentirás en los siguientes 10 minutos de dar la noticia a tus superiores. ¿Y en los siguientes 10 meses? Crees que habrás encontrado un trabajo en el que te sientas más realizado y satisfecho. ¿Y en los próximos 10 años? Si la decisión te hace sentir mal, culpable o arrepentido, quizá debas valorar otras alternativas.

 

Y, por último, no te obsesiones demasiado con tomar la mejor decisión, a fin de cuentas, en la vida nada es estático y lo que hoy puede ser una gran alternativa mañana podría no serlo, o viceversa. Por tanto, deja de sentirte tan presionado por las decisiones que te aguardan porque incluso, aunque te equivoques, todo suele tener solución. 

Imagen de Yiana Delgado

Yiana Delgado

Soy psicóloga de profesión, escritora por pasión e incansable aprendiz en mi tiempo libre. Durante más de cinco años concilié estudio e investigación en el apasionante mundo de las Neurociencias. Con la ilusión de poder ayudar a más personas, me convertí en divulgadora científica y durante dos años compartí mis conocimientos sobre psicología y crecimiento personal en la radio. Tras descubrir mi vocación por la escritura, me propuse seguir ayudando a las personas a comprenderse mejor y alcanzar la vida que anhelan a través de los medios de comunicación escritos. Ahora, con más de una década de experiencia a mis espaldas, continúo promoviendo espacios de cambio y reflexión basados en el conocimiento científico.

Suscríbete |
Sorteamos felicidad.

Condiciones del sorteo aquí.

También Podría Gustarte

IA para tomar decisiones: una mano humana toca el dedo de una mano robótica

¿Es buena idea usar la IA para tomar decisiones?

Hoy, la mayoría de las personas vivimos con una compañera silenciosa que sigue cada uno de nuestros pasos sin que nos demos cuenta: la inteligencia …

Read More
Chica en la naturaleza respira profundamente y escucha a su cuerpo

Escuchar a tu cuerpo, el secreto para impulsar tu bienestar

Vivimos la era dorada del autocuidado. Nunca antes en la historia nos habíamos interesado tanto por nuestra salud física y mental. Nunca habíamos prestado tanta …

Read More
Joven anda por un camino que se pierde entre montañas

Crea tu proyecto de vida: 7 pasos para conseguirlo

¿Alguna vez has sentido que la vida te arrastra sin rumbo fijo, como una hoja al viento? O quizás, al contrario, ¿tienes tantos sueños y …

Read More

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *