La meditación nos ayuda a conectarnos con el cuerpo y la mente. Hoy en día, el estrés y la ansiedad son padecimientos comunes en la mayoría de las personas y, por ello, ejercicios como los que brinda el mindfulness se convierten en una práctica muy importante.
A continuación, te contamos qué significa mindfulness y cómo puedes alcanzar un profundo estado de conciencia a través de esta práctica.
¿Qué es la meditación mindfulness?
Según el experto Jon Kabat-Zinn, el mindfulness es “la capacidad de prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”. Pero ¿qué quiere decir esto?
La meditación mindfulness (en español, “atención plena”) es una práctica que nos permite estar completamente presentes y ser conscientes de dónde nos encontramos, mejorando notablemente nuestra salud. Implica aquello que está ocurriendo aquí y ahora, encargándose de reducir el estrés, la ansiedad y el dolor, y animándonos a mejorar varios aspectos de nuestra vida cotidiana.
Imagina que solo estás tú y tus pensamientos. Ese estado de atención plena con tu propio cuerpo y mente es lo que se conoce como mindfulness. Para llegar a ese profundo estado de conciencia, es necesario que la mente se relaje y no elabore juicios acerca de tus sensaciones. Es decir, debes observar y reconocer tus pensamientos sin juzgarlos.
¿Quién puede practicar la meditación mindfulness?
Como adultos, estamos expuestos a un sinfín de situaciones estresantes. El trabajo, pagar las cuentas, las relaciones, la salud… Hay muchos temas que pueden abrumarnos frecuentemente. Sensaciones agobiantes como el estrés, la ansiedad y el insomnio están a la orden del día. De hecho, ¡el 40% de la población duerme mal!
En esos casos, el mindfulness es una excelente técnica para despojarnos de los problemas y conectarnos con la profundidad de nuestro ser.
Esto no implica que sea solo para adultos. El mindfulness para niños es muy popular. En países como Reino Unido, Australia, Canadá, Holanda o Estados Unidos, por ejemplo, esta práctica se incluye como asignatura escolar. Según los especialistas, durante la primera infancia, el cerebro de los niños es mucho más receptivo, con lo cual es un excelente momento para inculcarles esta práctica.
Además, durante la niñez pueden ocurrir eventos traumáticos, y los expertos estiman que los niños expuestos a eventos estresantes tienen tres veces más posibilidades de padecer problemas físicos y trastornos del aprendizaje. En estos casos, el mindfulness puede servir como un escudo que protege a los niños contra estas vulnerabilidades.
Por otro lado, también se ha vuelto muy habitual la práctica del mindfulness para adolescentes. Esta es una de las etapas cruciales en el desarrollo de nuestra vida: la Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que, en torno a los 14 años, se determina si una persona sufrirá algún problema psicológico por el resto de su vida. Es fácil sentirse agobiado por los cambios físicos, sociales y emocionales, además de las exigencias del instituto y otros factores. Por si fuera poco, la pandemia por COVID-19 ha generado estrés y preocupación en los adolescentes.
Otro punto importante es que el mindfulness cultiva cualidades humanas universales, con lo que no requiere que nadie cambie sus costumbres ni sus creencias. ¡Cualquier persona puede practicar esta meditación!
En conclusión: sin importar la edad o las creencias, todo el mundo puede practicar la meditación mindfulness.
¿Cómo practicar la meditación mindfulness?
Una de las preguntas más frecuentes tiene que ver con cómo aprender mindfulness. La buena noticia es que no necesitas acudir a un profesional. ¡Puedes hacerlo desde tu propia casa! Pero, antes de alcanzar ese estado de conciencia, debes tener en cuenta algunas cosas.
Primero: encuentra un espacio tranquilo y sin distracciones. Procura poner el móvil en silencio y apaga cualquier dispositivo que pueda molestarte. También puedes meditar con música. Los especialistas aseguran que la música relajante reduce la tensión muscular y mejora la función cerebral. Si decides poner música, hazlo a un volumen bajo y, de ser posible, busca sonidos que tengan ciclos repetitivos. Esto evitará que te distraigas. Una alternativa a la música es escuchar sonidos relajantes como el ruido de lluvia o de una hoguera. Puedes encontrar este tipo de sonidos en plataformas como Youtube o Spotify.
Si vas a meditar en tu casa, busca una habitación vacía. La temperatura ideal para una meditación profunda se encuentra entre los 18º y los 25º. Si decides meditar en un sitio público, como un parque o la playa, busca sitios poco concurridos y libres de ruidos muy fuertes.
Por último, pero no menos importante, ¡utiliza ropa cómoda! Evita prendas de ropa demasiado ajustadas. Utiliza chándal, una camiseta cómoda y calzado deportivo.
Una vez que te sientas cómodo en el entorno, es hora de comenzar a meditar. Si quieres conocer más sobre las técnicas de relajación mindfulness antes de comenzar, te recomendamos ver la Guía Headspace para la meditación, un documental de Netflix. Otra alternativa es La mente, en pocas palabras, una miniserie que explota diversos temas entre los que se encuentra la meditación mindfulness, también disponible en la gran plataforma de streaming.
Ejercicios mindfulness
Aquí te dejamos algunos tips para practicar la meditación de atención plena de forma efectiva:

1 - Comprende que la meditación mindfulness no está solo en tu cabeza. Para poder acceder a ese estado de conciencia, es necesario involucrar a todo tu cuerpo. Mira a tu alrededor y reconoce el espacio.

2 - Busca una posición cómoda en el suelo. Puedes utilizar un cojín u otra superficie suave. Si el cojín es demasiado grueso, procura sentarte en el extremo, inclinando la zona pélvica hacia adelante.

3 - Coloca tu espalda en un ángulo recto. Esto facilitará tu respiración. Si tus vértebras se encuentran en esa posición, sujetarán con mayor facilidad el peso de tu cabeza, tu cuello y tu tórax.

4 - Relaja las piernas y los brazos. Puedes dejar caer los brazos a los lados o apoyarlos en las caderas. Puedes cruzar tus piernas, como se suele hacer en el yoga.

5 - Inclina la cabeza ligeramente hacia abajo, dejando caer la barbilla. Deja caer tus párpados. Si sientes la necesidad, puedes cerrar los ojos completamente.

6 - Conéctate con el aquí y el ahora. Intenta relajarte. Sé consciente de tus extremidades y de tu cuerpo en general.

7 - Concentra tu atención en la respiración. Focaliza tu mente en la inhalación y en la exhalación. Déjala fluir por el cuerpo.

8 - Visualiza una imagen relajante. Puede ser un lugar tranquilo que te produzca bienestar, como un campo, una montaña o una playa.

9 - En este punto, seguramente un montón de pensamientos y reflexiones estarán en tu cabeza. No los juzgues. Recuerda que el objetivo de la meditación mindfulness tiene que ver con ser conscientes de nuestros pensamientos evitando poner un ojo crítico sobre ellos.

10 - Vuelve a comenzar.
Beneficios del mindfulness
Como ya hemos dicho, la meditación mindfulness trae una serie de beneficios que te ayudarán en tu vida cotidiana. A continuación, te detallamos algunos de los beneficios del mindfulness:
- Ayuda a reducir el estrés y la ansiedad
- Reduce el insomnio
- Mejora las relaciones interpersonales
- Mejora la concentración
- Mejora la memoria
- Ayuda a desarrollar inteligencia emocional
- Favorece la creatividad
Todos estos beneficios se multiplicarán si logras que la meditación mindfulness forme parte de tu rutina. Media hora diaria de esta meditación alivia los síntomas de la depresión y la ansiedad. Sin embargo, cuando medites intenta alejar esos pensamientos acerca de los beneficios. Conéctate con el presente.
Pronto, verás cómo todos los beneficios de practicar la meditación mindfulness comienzan a mejorar tu vida. Recuerda: ¡enfócate en el aquí y el ahora!



