Generalmente, asociamos la palabra “inteligencia” con las capacidades cognitivas. Sin embargo, existe una noción de la que se está hablando mucho desde hace varios años: la inteligencia emocional. Este tipo de inteligencia designa la capacidad que tenemos las personas de gestionar nuestras emociones y también de ponernos en el lugar de los demás. Quizás has escuchado este término antes y no tengas del todo claro qué significa. A continuación, te contamos qué significa inteligencia emocional, cuáles son sus características y por qué es tan importante trabajarla.
¿Qué es la inteligencia emocional?
La inteligencia emocional se refiere al conjunto de habilidades que tenemos las personas para ser capaces de reconocer, comprender y controlar nuestras emociones. De esta forma, podemos identificar lo que sentimos y regular esas emociones para utilizarlas a nuestro favor, convirtiéndonos en personas mucho más motivadas y transparentes. Pero, además, la inteligencia emocional nos permite comprender las emociones de otros, lo cual nos ayuda a ser mucho más empáticos al ponernos en el lugar de las personas con las que nos relacionamos.

La inteligencia emocional no debe ser subestimada; de hecho, algunos expertos aseguran que ¡es aún más importante que el coeficiente intelectual! Y es que poseer inteligencia emocional posibilita que aliviemos el estrés, superemos desafíos y nos conectemos con nuestros propios sentimientos.
Pero ¿cómo y cuándo surge esta noción? Lo cierto es que es un término relativamente reciente, pero ya en la década de 1920 se hablaba de “inteligencia social”, algo que hacía referencia a la capacidad de comprender a las personas y relacionarse con ellas. Sin embargo, no fue hasta finales del siglo XX, comenzó a irrumpir la noción de “inteligencia emocional” en el campo de la psicología, y fue el psicólogo Daniel Goleman quien popularizó el término en su libro La inteligencia emocional de 1995, ganando fama mundial.
Características de la inteligencia emocional
Las personas que tienen un alto grado de inteligencia emocional logran desarrollar cuatro atributos muy bien marcados:
- Autogestión. Se refiere a la capacidad de controlar los sentimientos para manejarlos de manera saludable.
- Autoconciencia. Tiene que ver con la habilidad de conocerte a ti mismo para identificar las emociones y saber cómo afectan estas a tus actitudes.
- Empatía. Se refiere a la capacidad de involucrarse afectivamente con otra persona, comprendiendo sus inquietudes y emociones: establecer una conexión.
- Gestión de relaciones. Hace referencia a la capacidad de mantener relaciones sanas con el resto de las personas, gestionando los conflictos que puedan surgir y generando inspiración.
¿Cómo impacta la inteligencia emocional en tu vida?
Es innegable que poseer capacidades de inteligencia emocional impactará positivamente en cada aspecto de nuestra vida. Las personas que tienen un alto grado de inteligencia emocional suelen ser socialmente equilibradas y alegres, y están dotadas de gran capacidad para comprometerse con distintas causas y personas. Pero, además, la inteligencia emocional impacta directamente en nuestra salud física y mental.
Cotidianamente, nos enfrentamos a situaciones que nos despiertan emociones negativas: ira, tristeza, rabia, asco, miedo… Lo importante es saber cómo gestionar esas emociones para actuar de la mejor manera posible ante esos eventos. De lo contrario, podrías sufrir una tensión que, en el peor de los casos, podría convertirse en estrés a largo plazo. El estrés tiene efectos muy negativos para la salud, ya que altera los sistemas inmunológico, digestivo, cardiovascular, del sueño y reproductivo. Niveles muy elevados de estrés podrían conducir a enfermedades como la depresión.
¿A qué edad se puede trabajar la inteligencia emocional?
Los expertos aseguran que no hay una edad ideal para trabajar la inteligencia emocional, pero están de acuerdo en que lo mejor es hacerlo lo antes posible. En el caso de la inteligencia emocional en niños, la escuela es el primer espacio en el que tendrán que comenzar a relacionarse con sus pares, y este es el momento perfecto para que desarrollen sus capacidades de inteligencia emocional. Will Glennon, el autor de La inteligencia emocional en los niños, asegura que lo más importante es apoyarlos y lograr que perciban que son queridos para que comiencen a desarrollar y trabajar sus emociones lo antes posible. Sin embargo, como ya hemos dicho, es posible comenzar a trabajar en su inteligencia emocional en cualquier momento de la vida de una persona.
¿En qué espacios se puede trabajar la inteligencia emocional?
Cada vez que encuentres una situación en la que crees que podrías trabajar tus habilidades de inteligencia emocional, ¡aprovéchala! En el ámbito laboral, por ejemplo, pueden ocurrir con frecuencia momentos de estrés que te pondrán a prueba. Debes estar preparado para hacer frente a esas circunstancias hostiles y saber gestionar las emociones de la mejor manera posible.
La escuela o la universidad también son espacios donde nos encontramos con situaciones que permiten desarrollar la inteligencia emocional. Por ejemplo, puedes aprovechar los momentos en los que tienes que formar grupos con personas que no conoces para practicar tus habilidades de liderazgo o simplemente tus habilidades de escucha y comprensión.
¿Cómo trabajar la inteligencia emocional?
Existen muchas formas en las que puedes trabajar sobre tu inteligencia emocional. Puedes llamar a un coach profesional o a un psicólogo para que te guíe, pero también puedes dar el gran salto tú mismo y apuntarte a un curso o taller de inteligencia emocional. También puedes echar un vistazo a vídeos en línea, libros y hasta películas. ¡Las posibilidades son infinitas!
Cursos de inteligencia emocional

En Madrid, por ejemplo, el centro D’Arte Human Business School dicta un interesante curso donde aprenderás a regular tus emociones con la ayuda de un mentor. Otras alternativas en España son el centro ARCO y la Escuela de Inteligencia. También puedes acceder a un sinfín de cursos online, como el que ofrece la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) o el Instituto Proctor Gallagher de Nueva York.
Máster en inteligencia emocional

Si ya tienes una carrera de base y te gustaría ampliar tus conocimientos, puedes optar por un máster o un posgrado en esta disciplina. La Universidad de Málaga, por ejemplo, dicta un posgrado que combina la meditación mindfulness con la inteligencia emocional. La Fundación Universidad-Empresa de la Universitat de València ofrece un máster similar.
Libros

Existen algunos libros sobre inteligencia emocional a los que puedes echar un vistazo. El que ya te mencionamos, La inteligencia emocional, de Daniel Goleman, puede ser una buena forma de acercarte a la teoría. Luego, puedes leer Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen Covey, y Tus zonas erróneas: guía para combatir las causas de la infelicidad, de Wayne W. Dyer.
¿Cómo saber tu nivel de inteligencia emocional?
Ahora que ya sabes lo que implica poseer estas capacidades, seguramente quieras saber cómo calcular tu grado de inteligencia emocional. Hoy en día, incluso ha cobrado relevancia la inteligencia emocional en las empresas. De hecho, es muy común que las áreas de recursos humanos evalúen a los candidatos a través de un test de inteligencia emocional que les permita tener una idea general sobre cómo reaccionaría el candidato en situaciones determinadas.
Sin embargo, un test de inteligencia emocional también te servirá a ti mismo, ya que podrás identificar de qué manera gestionas tus emociones y qué aspecto particular deberías trabajar. Si, por ejemplo, tienes un puntaje bajo en las relaciones sociales, deberás enfocarte en ese punto; pero si, por el contrario, tu punto más flojo está en que le das demasiada importancia a asuntos triviales, entonces deberías comenzar por allí.



