¿Qué son los hábitos saludables?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la salud como “un estado perfecto de bienestar físico, mental y social”. Por ello, ser una persona sana no implica solo la ausencia de enfermedad, sino que requiere mantener un estilo de vida con hábitos saludables. En otras palabras: adoptar conductas que incidan positivamente en nuestro bienestar. Pero ¿cuáles son estos hábitos de vida saludables?
En concreto, las prácticas más importantes tienen que ver con llevar una buena alimentación, descansar correctamente el cuerpo y la mente y realizar actividad física con frecuencia. Sin embargo, existen muchos otros hábitos saludables que puedes incorporar a tu rutina.
Tipos de hábitos de vida saludables
Mantener un estilo de vida saludable no es una tarea difícil si te lo propones responsablemente. De hecho, con solo unos pocos cambios en tu día a día, podrás adquirirlos permanentemente. A continuación, te comentamos cuáles son los tipos de hábitos de vida saludables:

Hábitos relacionados con la alimentación
Acostúmbrate a comer un desayuno abundante e incluye suficientes frutas y verduras a tu dieta. Estos alimentos contienen nutrientes esenciales para el organismo como fibra, vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes. Además, según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), el consumo de frutas y verduras mejora de forma significativa el desarrollo físico e intelectual. Puedes visitar a un profesional de la nutrición para que te dé consejos al respecto.

Hábitos relacionados con la actividad física
Según la OMS, realizar actividad con regularidad mejora los estados muscular, cardiorrespiratorio y óseo. Además, el ejercicio tiene beneficios ligados a la salud mental: mejora la memoria y la creatividad y se considera un antidepresivo. Pero ¿cuánto ejercicio es suficiente? Los expertos estiman que una caminata a paso rápido durante 30 minutos por día es suficiente. A partir de ahora, puedes evitar el transporte público para ir al trabajo. ¡Ve andando!

Hábitos relacionados con la mente
En tiempos donde el teletrabajo se ha afianzado con fuerza en la sociedad, a veces nos cuesta poner un límite entre el trabajo y la vida social o el ocio. Desconectarse de vez en cuando es una buena idea. Puedes dejar el teléfono en casa e ir a dar un paseo. También puedes leer un libro. Los expertos consideran que una persona que practica la lectura con frecuencia tiene más posibilidades de mantenerse en mejor estado que alguien que no tiene ese hábito.
¿Cómo identificar los hábitos NO saludables?
Las prácticas que inciden negativamente en nuestra salud deben evitarse, porque nos generarán muchos inconvenientes, tanto en lo inmediato como en el futuro. A continuación, te contamos cuáles son las prácticas que deben evitarse.
- Fumar: No hay nada bueno en el tabaco, ya que contiene sustancias muy nocivas para el organismo que reducen la efectividad y la función de tus defensas. Por otro lado, la OMS declaró recientemente que las personas que fuman tienen mayores riesgos de padecer complicaciones a causa de la COVID-19.
- Beber mucho alcohol: Es cierto, a todos nos apetece una copita de alcohol de vez en cuando. Si el consumo es responsable y esporádico, no supone ningún problema. Sin embargo, la ingesta de alcohol elevada trae enormes desventajas para el cuerpo: inhibe el sistema inmunológico, altera el suelo y aumenta las probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares.
- No alimentarse bien: Dolores, flatulencias, hinchazones… El cuerpo siempre da señales. Si tienes problemas digestivos, podrías estar teniendo una mala alimentación. Llevar una dieta equilibrada y rica en nutrientes es clave para sentirse bien.
- No dejar de trabajar: El exceso de trabajo puede conllevar niveles altos de estrés. Esto genera problemas que van desde alteraciones de sueño hasta una actitud de irritación constante, algo que también incide negativamente en las relaciones con las personas de tu entorno social.
¿Cómo crear hábitos saludables?
Se dice que los seres humanos somos “animales de hábito”. Esto quiere decir que, si logramos incorporar estas prácticas a nuestra rutina, en un momento determinado estas prácticas pasarán a ser comportamientos completamente naturales. A continuación, te contamos cómo crear hábitos saludables:

Duerme entre 7 y 9 horas por día
Una buena noche de sueño te mantendrá de mejor humor, agudizará tu memoria y tu concentración y te ayudará a adquirir nuevos conocimientos con mayor facilidad. Además, a largo plazo, dormir bien reduce el riesgo de enfermedades cardíacas. Los expertos aconsejan acostarse siempre a la misma hora. Además, desaconsejan ver televisión o utilizar el teléfono en la cama. Lo mejor es leer un rato hasta que nos entre el sueño.

Organiza tu trabajo
Puedes utilizar un calendario o una agenda, o apoyarte en herramientas digitales como las hojas de cálculo de Google o Google Calendar. Si no tenemos hábitos definidos en el entorno laboral, nuestro rendimiento bajará. Para despejar la mente, puedes utilizar la técnica Pomodoro, que consiste en dividir el tiempo de trabajo en intervalos de 25 minutos, seguidos de 5 minutos de descanso. Para ello existen aplicaciones como Focus To Do o Forest.

Planifica tus comidas
Tener una relación consciente con la comida implica saber cómo estás nutriendo tu cuerpo. Por ello, hacer planificaciones semanales de tus comidas es una gran idea. Los especialistas señalan que, de esta manera, te podrás asegurar una alimentación equilibrada y, además, estarás ahorrando. Puedes apoyarte en aplicaciones como LifeSum o PlaniFood.

Haz actividades sociales
Los seres humanos somos seres sociales y necesitamos de la compañía de otras personas. Por ello, es necesario que organicemos actividades frecuentemente.
Hábitos saludables para niños: ¿Qué son y cómo implementarlos?
Establecer determinados hábitos en la infancia es una decisión estratégica, ya que los niños podrán adoptarlos fácilmente e implementarlos a lo largo de sus vidas.
Los especialistas aconsejan brindar a los niños una dieta sana y equilibrada que garantice los nutrientes que necesitan. Es común que, a veces, sientan rechazo hacia algunos alimentos, como las verduras o el pescado. Por ello, ¡los padres deben ser un ejemplo!
Además, es imprescindible limitar el consumo de comida rápida, bollería industrial y refrescos azucarados. En su lugar, puedes preparar deliciosos zumos de fruta.
Recuerda siempre mantener una actitud positiva. Regañar a los niños por los hábitos negativos puede generar estrés y ansiedad en ellos. En cambio, señalar amablemente los beneficios de las comidas saludables reforzarán los hábitos que queremos crear.
Por otro lado, es necesario limitar el tiempo que los niños ven televisión o juegan videojuegos. Los expertos señalan que los bebés y los niños más pequeños deben alejarse de cualquier pantalla; los niños de 2 a 5 años pueden permanecer una hora al día y los niños mayores de 5, entre una y dos horas al día…
Por último, inscribir a los niños a un deporte o alguna actividad física mejorará el índice de masa corporal, además de fomentar sus habilidades sociales.

Crear rutinas saludables nos ayuda a organizarnos y, en consecuencia, a reducir la ansiedad y el estrés.
Incorporar prácticas como una alimentación equilibrada, un ejercicio regular y un desarrollo adecuado de las habilidades sociales nos otorgará grandes beneficios, tanto en el corto como en el largo plazo.



