El ghosting se ha puesto de moda.
Se estima que 4 de cada 10 españoles ha vivido esta experiencia en su propia piel. La mayoría mujeres, aunque ellas también reconocen haber hecho ghosting alguna vez ante una actitud o comentario negativo de la otra persona.
Sin duda, se trata de una práctica muy cómoda para quienes quieren poner punto final a una relación, pero lo que pasan por alto es que también entraña numerosas consecuencias psicológicas a corto y largo plazo. Te contamos qué es el ghosting, cuales son sus efectos y qué hacer para superarlo.
¿Qué es el ghosting?
El término ghosting proviene de la palabra inglesa “ghost”, que significa “fantasma”, y en su sentido más literal se refiere a “hacerse el fantasma” o “desaparecer como un fantasma”. Habitual sobre todo entre las parejas recientes o que no están consolidadas, hace referencia a la práctica mediante la cual una persona desaparece por completo o corta todo tipo de comunicación sin dar ninguna explicación.
El ghosting ocurre de improviso. Puede que incluso tuvieses planes con esa persona al otro día o estuvieseis organizando un viaje juntos. Pero a la mañana siguiente, sin levantar la más mínima sospecha, deja de contestar tus llamadas y mensajes, te bloquea y/o desaparece de las redes sociales y nunca más vuelves a saber de él/ella. Se esfuma, como si la tierra se la hubiese tragado sin ningún motivo aparente, sin la posibilidad de hablar al respecto.
Los motivos detrás del ghosting, ¿qué lleva a las personas a desaparecer como un fantasma?
Solemos relacionar la práctica del ghosting con las personas egoístas y/o altivas que se creen superiores al resto y a quienes no les importan los sentimientos ajenos. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Padua encontró que las personas con tendencias narcisistas tienen el doble de probabilidades de abandonar a su pareja sin decir ni una palabra. Sin embargo, lo cierto es que el ghosting no es un comportamiento exclusivo de este perfil.
En una sociedad sumida cada vez más en la apatía emocional y la falta de compromiso, donde las relaciones se tornan cada vez más frágiles, es habitual que las personas con poca o ninguna madurez emocional y una pobre gestión de sus emociones también hagan suyo este comportamiento. Al tener dificultades para resolver conflictos y expresar asertivamente sus emociones y deseos, a menudo eligen el camino más fácil, en el que no tienen que afrontar la tristeza, la decepción o el enfado del otro al terminar la relación.
Más allá de la típica excusa del aburrimiento, la agenda ocupada o una incompatibilidad de caracteres, lo que en realidad mueve a muchas de estas personas a desaparecer sin más es su deseo de evitar el trance que implica separarse de alguien. Sin duda, es mucho más sencillo desaparecer y hacer borrón y cuenta nueva que explicarle a una persona los motivos por los que no queremos continuar con ella. Sin embargo, lo cierto es que en el intento de protegerse a sí mismos y herir al otro lo menos posible, terminan infringiendo un daño aún mayor.
¿Por qué duele tanto el ghosting? Sus consecuencias psicológicas

“Mejor solo que mal acompañado” reza un refrán popular. Y lo cierto es que tiene más razón que un santo. Cuando no eres feliz, no te sientes cómodo, apoyado o no compartes valores esenciales con tu pareja lo mejor es tomar caminos separados. Suele ser una sabia decisión y no pasa nada, a fin de cuentas, lo importante es que ambos seáis felices, ya sea juntos o separados. El problema llega cuando esos temas no se hablan y en lugar de afrontar la situación la otra persona desaparece como por arte de magia.
¿Qué ha pasado? ¿cómo no me di cuenta? ¿qué salió mal? ¿por qué no quiere hablar? Son algunas de las primeras preguntas que acuden a la mente de una persona a la que le han hecho ghosting en un intento de conferir algo de coherencia o sentido a lo que ha ocurrido. No saber las causas que han propiciado la desaparición de la otra persona o los motivos de su comportamiento puede llegar a generar una gran incertidumbre, inseguridad y desconcierto.
Y es completamente normal. Cuando no podemos cerrar de manera adecuada una relación se inicia una especie de “duelo” ante la pérdida repentina, o mejor llamada desaparición, de la otra persona. Tras el shock inicial, cuando descubrimos que en realidad no le ha sucedido nada, sino que ha desaparecido por propia voluntad, es común experimentar un profundo sentimiento de culpa que va dando paso a una sensación de abandono que lacera profundamente nuestra autoestima.
De hecho, es habitual que tras esta experiencia nos sintamos humillados y/o despreciados, pensemos que no somos lo suficientemente buenos y nos cuestionemos nuestra valía como personas. A fin de cuentas, si ni siquiera somos merecedores de una sencilla explicación o un último adiós significa que no somos dignos de ser amados. Por eso no es extraño que, como encontró una investigación de la Universidad de Castilla la Mancha, después de haber experimentado un ghosting nos sintamos más solos, impotentes e insatisfechos con la vida.
Esto sin contar que después de una experiencia así es normal que perdamos la confianza en los demás y nos volvamos más reticentes a intentar tener nuevas citas en el futuro por miedo a que nos vuelva a ocurrir lo mismo. La buena noticia es que ni tu valía depende del comportamiento de los demás, ni tienes por qué quedarte rumiando esos pensamientos eternamente. Superar un ghosting es posible.
¿Cómo lidiar con el ghosting?
Perder a alguien duele. Por lo que es normal que tras una experiencia de ghosting te sientas triste, enfadado o molesto. Sin embargo, cuando alguien desaparece de tu vida sin dejar rastro, lo mejor que puedes hacer por tu salud psicológica es seguir adelante. Ya, lo sé, es mucho más sencillo decirlo que hacerlo, pero no es imposible. Por eso, te dejo algunos consejos que pueden ayudarte a olvidar a alguien y pasar página.
- Acepta la realidad
Puede parecer una verdad de Perogrullo, pero lo cierto es que aceptar la realidad es el primer paso y más importante que debes dar para superar un ghosting. Aceptar que esa persona ha desaparecido y que la relación ha terminado es esencial para poder seguir adelante. Por tanto, evita generar falsas esperanzas o expectativas y deja de darle vueltas en tu cabeza a todo lo que pudo ser y no fue. Asume que la relación ha terminado y que es momento de empezar a recomponer los pedazos rotos.
- Culpas fuera
En un intento de comprender qué pasó es normal que cuestiones tu cuota de responsabilidad en la desaparición del otro. A fin de cuentas, en una relación ambos comparten responsabilidades, ¿verdad? Sin embargo, es importante que evites culparte por el comportamiento de la otra persona. Independientemente de lo que hayas hecho o dejado de hacer en la relación, no tienes ninguna responsabilidad por su desaparición. Evita cargar sobre tus hombros con culpas que no son tuyas.
- Evita retomar el contacto
Cuando una relación termina, de la manera que sea, es normal que a veces te sientas tentado a retomar el contacto con la otra persona y pedirle explicaciones. Pero, créeme, es una de las peores decisiones que puedes tomar. Incluso si encontrases al otro, volver a hablar con él/ella no hará sino meter más el dedo en la herida. Por tanto, de la misma manera que te ha bloqueado en su vida, bloquéale y evita contactar por cualquier medio.
- Comparte tus sentimientos
Hablar sobre lo que estás sintiendo con otras personas de tu entorno, como tu familia o amigos, puede ayudarte a sobrellevar ese momento y aligerar tu carga emocional ya que resulta sumamente liberador. Además, al expresar con palabras lo que sientes, podrás ver las cosas desde otro punto de vista. Confía en las personas que te rodean y busca su apoyo. Habla abiertamente sobre lo sucedido, lo que piensas al respecto y sobre tus sentimientos. No temas exponerte, esto reforzará tu autoconfianza.
- Date tiempo
Es normal que después de sufrir un ghosting te sientas molesto y triste. No intentes ocultar estas emociones y pasar página antes de tiempo. Al igual que ocurre durante el duelo, es necesario que experimentes lo que estás sintiendo para que puedas sanar y recomponerte desde dentro. Date tiempo para sentir y superar esta situación con calma y sin prisas. Ten en cuenta que cada uno tiene su propio ritmo, por lo que evita compararte con personas de tu entorno.
Y, si sientes que no eres capaz de superar por ti solo esta situación, siempre puedes buscar ayuda de un profesional. Existen muchos psicólogos especializados en la relación de parejas que pueden brindarte las herramientas psicológicas que necesitas y darte un pequeño empujón para que puedas pasar página de una vez y por todas.



