¿Has perdido alguna vez la noción del tiempo mientras conversabas con una persona? ¿Te has concentrado tanto en una tarea que has dejado de percibir lo que sucedía a tu alrededor? ¿Alguna vez se te ha ido el tiempo volando mientras disfrutabas de ese libro o filme que tanto te ha gustado? Entonces, es probable que hayas experimentado en primera persona el estado de flow, un estado en el que estamos tan concentrados en lo que hacemos que perdemos la conciencia de nosotros mismos y de lo que sucede a nuestro alrededor.
Si bien no se trata de una idea nueva, ya que corrientes filosóficas tan antiguas como el taoísmo o el budismo hacían referencia al wu-wei que no es más que una especie de sintonía entre mente y cuerpo que nos ayuda a fluir hacia nuestras metas, lo cierto es que el estado de flow va un paso más allá debido a que sintetiza en una única experiencia conceptos tan complejos como el dejarse llevar con los acontecimientos, el estar plenamente presentes o la concentración plena.
¿Qué se entiende exactamente por estado de flow?
Desarrollado por el psicólogo húngaro-estadounidense Mihaly Csikszentmihalyi allá por el año 1975, el concepto de flow state, estado de flow o estado de flujo como también se le conoce, hace referencia a un estado de conciencia y concentración plenas en el momento presente. En palabras de Csikszentmihalyi, “es el estado en el cual las personas se hallan tan involucradas en la actividad que nada más parece importarles; la experiencia, por sí misma, es tan placentera que las personas la realizarán incluso aunque tenga un gran coste, por el puro motivo de hacerla”.
El estado de flow es para la psicología ese momento en el que una persona está tan absorta en una actividad que disfruta y le genera placer que se olvida de lo que sucede en su entorno. Básicamente, se trata de un estado emocional subjetivo en el que estamos tan inmersos en el momento presente y lo disfrutamos con tal plenitud que lo que sucede en nuestro entorno desaparece como por arte de magia, ya que no podemos pensar o atender a ninguna otra cosa.
¿Cuándo se produce el estado de flow?
Solemos pensar que el estado de flow es exclusivo de las personas muy creativas o altamente productivas, pero en realidad puede sucedernos a todos. De hecho, la mayoría de las personas lo han experimentado en alguna ocasión, aunque a menudo no sean conscientes de ello. ¿Cómo saber que estás en estado de flow? Muy sencillo. Cuando estés inmerso en una actividad placentera y liberadora que estimule tu interés, tu motivación y tus sentidos hasta tal punto que te haga perder la noción del tiempo y haga que todo tu mundo se reduzca a lo que estás haciendo en ese preciso instante. En la práctica podrás saberlo si notas que:
- Experimentas un alto grado de concentración automática en el que tu entorno “desaparece”.
- La actividad que realizas te resulta muy gratificante y placentera.
- Pierdes completamente la noción del tiempo.
- Desaparece la sensación de fatiga, sueño o cansancio.
- Te invade una energía poderosa que te ayuda a seguir adelante.
- Te sientes lo suficientemente capaz como para llevar a cabo esa actividad.
- Notas que la tarea que realizas apenas te conlleva esfuerzo.
- Pierdes el miedo a realizar la actividad y no temes fracasar.
- Tu pensamiento y acciones ejecutoras son uno mismo.
- La acción que realizas se convierte en un fin en sí misma.
El flujo como parte de la vida, ejemplos de estado de flow
Contrario a lo que muchos creen, el estado de flow no es exclusivo de un área determinada de la vida sino que puede surgir en cualquier circunstancia, desde cuando estás leyendo un buen libro, disfrutas de un paseo o tienes una agradable conversación hasta cuando solucionas un problema de tu trabajo o mientras preparas la cena en casa. Basta encontrar una actividad que realmente nos inspire para que podamos enfrascarnos en ella y olvidarnos del resto del mundo. He aquí algunos ejemplos de estado de flow que son mucho más comunes de lo que pensamos.
- Fomenta tu motivación intrínseca. Estar concentrado plenamente en una actividad que disfrutas puede estimular tu motivación intrínseca y animarte a seguir enfocado en esa tarea y a proponerte metas cada vez más altas.
- Fortalece tu compromiso. Cuando estás inmerso en una actividad en estado de flujo te sientes más involucrado con lo que haces, de manera que tu compromiso con esa tarea se consolida.
- Potencia tu rendimiento. Estar plenamente enfocado en una tarea no solo te permitirá resolverla mejor sino que te ayudará a mejorar tu rendimiento, consiguiendo más en menos tiempo.
- Desarrolla tus habilidades. Si estás en un estado de flow es mucho más sencillo aprender nuevas destrezas y habilidades, así como desarrollar el conocimiento que necesitas para dominar una tarea.
- Estimula tu creatividad. Otra de las principales ventajas del estado de flow es que te ayuda a encontrar la inspiración en lo que haces, lo cual fomenta tu creatividad e imaginación a corto y largo plazo.
- Mejora tu satisfacción personal. No hay nada que ofrezca mayor satisfacción que saber que has puesto todo tu empeño en una tarea y que has conseguido las metas que te has propuesto.
- Contribuye a tu felicidad. Al entrar en estado de flow no solo se reduce tu estrés y preocupaciones, sino que aumenta tu satisfacción y bienestar, lo que a la larga contribuye a que seas más feliz.
¿Cómo alcanzar el estado de flow?
Todos somos capaces de experimentar el estado de flujo, lo único que lo hacemos de diferentes maneras. Mientras que unos lo consiguen en su trabajo, otros lo alcanzan inmersos en su hobby favorito y hay quienes lo logran mientras estudian un tema que les apasiona. Sin embargo, lo que muchos no saben es que este estado no tiene que estar necesariamente atado a un ámbito de nuestra vida, sino que podemos experimentarlo en cualquier circunstancia. He aquí algunas claves que pueden ayudarte a conseguirlo.
1- Reduce las distracciones

Una vez que alcanzas el estado de flujo, tu cerebro bloqueará todas las distracciones para que sigas inmerso en lo que haces, pero hasta ese momento tendrás que reducir intencionalmente las distracciones del entorno que te impiden concentrarte en la tarea. Para ello, intenta mantenerte en un lugar tranquilo y silencioso, pausa las notificaciones del ordenador o el teléfono y, si es necesario, pide a quienes están a tu alrededor que no te molesten. Cuantas menos distracciones tengas en tu entorno, con más facilidad podrás alcanzar el estado de flujo.
2- Realiza una tarea a la vez

Contrario a lo que muchos creen, el multitasking no te hace más productivo ni te ayuda a enfocarte mejor en las tareas que realizas. Lo que sucede es que cuando estás inmerso en varias actividades a la vez, tu cerebro se ve obligado a pasar de una a otra continuamente, lo que genera una enorme sobrecarga cognitiva. Por tanto, si tu objetivo es entrar en estado de flow, debes evitar hacer más de una tarea a la vez y centrarte en una única actividad para poder concentrarte plenamente en lo que haces.
3- Establece metas claras

Cuando sabes cuáles son tus metas y a dónde quieres llegar es más fácil centrar tu atención en la tarea y olvidarte de lo que ocurre en tu entorno. De manera que si quieres entrar en estado de flujo, es fundamental que aprendas a proponerte objetivos claros y concisos con cada actividad que emprendes. ¿Cómo hacerlo? Solo necesitas pensar en cuál es tu propósito con esa tarea o proyecto y esa será tu meta. De esta forma, sabrás de antemano lo que quieres conseguir y podrás enfocar toda tu atención en conseguirlo.
4- Encuentra un equilibrio entre desafío y habilidades

Para alcanzar el estado de flow es fundamental que encuentres un equilibrio entre el desafío que supone la tarea y las habilidades que tienes para conseguirlo. Si la actividad implica un reto demasiado alto o requiere destrezas que aún no tienes desarrolladas, es probable que te genere estrés, ansiedad o miedo, impidiendo que te dejes llevar por los acontecimientos. En cambio, si la tarea no es lo suficientemente desafiante, es probable que te aburras y te distraigas con facilidad con tu entorno.
5- Empieza por algo que te inspire

Alcanzar el estado de flujo en actividades que te apasionan es muy sencillo, ya que tu propia motivación e interés te llevarán a enfocarte plenamente en lo que haces. Sin embargo, conseguir el estado de flow en actividades que no te apasionan tanto resulta más complicado. Por eso, una buena estrategia consiste en comenzar la actividad o el proyecto por una tarea que en realidad te inspire o represente un reto. De esta manera, podrás empezar disfrutando lo que haces y al terminar, no solo te sentirás más motivado sino también más inspirado para continuar con el resto.
Por último, no olvides practicar. Es probable que las primeras veces te resulte difícil alcanzar este estado de concentración plena, pero con un poco de práctica cada vez será más sencillo entrar en estado de flow.



