¿Notas que te distraes con facilidad?
¿Te cuesta quedarte sin hacer nada durante mucho tiempo?
¿Apenas puedes enfocarte en una única tarea?
No estás solo. Los problemas para concentrarse son mucho más comunes de lo que piensas. Se estima que el 5,3% de la población a nivel mundial sufre TDAH, la forma más severa de trastorno de la atención, lo que implica que la cifra de quienes tienen dificultades atencionales leves es mucho mayor. Afortunadamente, es posible entrenar la atención y ganar en concentración para volver a disfrutar intensamente de cada momento.
¿Por qué es importante entrenar la atención?
La atención es una de nuestras habilidades cognitivas más apreciadas. Desempeña un rol en nuestras vidas mucho más importante del que le concedemos. Sin ella no solo no podríamos percatarnos de las cosas que suceden a nuestro alrededor o terminar una tarea, sino que tampoco seríamos capaces de aprender nuevos conocimientos ya que es un proceso fundamental para retener información en la memoria.
Sin embargo, esto no es lo único que recuperas cuando vuelves a tener el control sobre tu concentración. Entrenar tu atención también puede ayudarte a:
- Mejorar tu rendimiento. ¿Sabías que estar más concentrado te permite mejorar tu rendimiento cognitivo y, por ende, tu productividad? Esto porque hace que prestes más atención a las tareas y puedas reparar en los pequeños detalles, lo cual favorece el procesamiento cognitivo, fomenta tu capacidad creativa y tu aprendizaje. De esta manera, puedes rendir mejor no solo en el colegio o el trabajo, sino también en tus actividades cotidianas.
- Estimular tu capacidad para resolver problemas. Entrenar la atención también te ayuda a resolver mejor los problemas y tomar mejores decisiones. ¿Cómo? Al estar más concentrado, no solo puedes percatarte de más detalles que pueden ser importantes para la solución, sino que tu capacidad analítica mejora ya que puedes hilvanar con más facilidad las distintas ideas y hacer un análisis más exhaustivo de la situación.
- Reducir el estrés y la ansiedad. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad del Estado de Pennsylvania reveló que entrenar la atención puede ayudar a equilibrar el estado de ánimo, reduciendo las emociones “negativas” como la ansiedad o el estrés. Esto porque, por una parte, te ayuda a estar plenamente presente mientras que, por otra, reduce la reactividad en tu cerebro.
- Trabajar la introspección. Ejercitar la atención también puede facilitarte el camino hacia la introspección. No solo te permite enfocar tus pensamientos en lo que estás sintiendo en el momento presente, sino que te ayuda a practicar técnicas como la meditación o la relajación. Esto ya que te permite ser consciente de lo que experimentas, evitando que los estímulos externos se conviertan en una fuente de distracción.
- Cultivar tus relaciones sociales. Otra de las grandes ventajas de entrenar tu atención radica en ayudarte a consolidar la relación con las personas que te rodean. Lo que sucede es que al estar más concentrado te resulta más sencillo mantener una conversación realmente significativa con los demás y conectar con el resto del mundo. Además, te permite detectar con más facilidad pequeños detalles de la comunicación, como el nivel de voz o las expresiones faciales, que mejoran la experiencia.
5 ejercicios que te ayudarán a mantenerte enfocado

La atención es como un músculo. Puedes entrenarla para evitar distraerte con facilidad y mantenerte enfocado. ¡No es difícil! Solo necesitas estar comprometido a lograrlo y, por supuesto, practicar, practicar y practicar. Es probable que al inicio te desconcentres con más facilidad, pero a medida que vayas ganando fuerza mental tu autocontrol mejorará. He aquí algunos ejercicios sencillos que te ayudarán a conseguir tu meta.
Enfócate en un único estímulo
Una actividad básica, pero muy efectiva para entrenar la atención consiste en elegir un estímulo de tu entorno y enfocarte en el mismo durante al menos 5 minutos. Céntrate en ese estímulo y contempla todos sus detalles. Tócalo si puedes y siente su textura. ¿A qué huele? ¿Qué te transmite?
A medida que vayas entrenando tu concentración podrás aumentar el tiempo que dedicas a este ejercicio. El límite lo pones tú.
Ejercita distinguiendo estímulos similares
¿Conoces el pasatiempo “Encuentra las diferencias”? Pues bien, tienes en tus manos un ejercicio sencillo y divertido para trabajar tu atención focalizada. Su objetivo es encontrar unos pocos objetos “escondidos” en una fotografía para lo cual deberás prestar mucha atención y descartar los estímulos intrascendentes.
Puedes encontrar diferentes versiones de este juego o, si lo prefieres, probar a hacer algo similar en un parque o un entorno urbano donde debas hallar, por ejemplo, todos los objetos rojos o las cosas con forma triangular.
No bloquees las distracciones, intégralas
Cuando queremos entrenar la atención, lo primero que intentamos es bloquear todas las distracciones que nos llegan de fuera. Sin embargo, seamos realistas, a no ser que te encierres en una habitación insonorizada, en la vida real tendrás que lidiar con decenas de estímulos que suceden mientras estás inmerso en tus actividades.
Por eso, una solución más inteligente consiste en hacer consciente esas distracciones para luego, enviarlas a un segundo plano. Quizá no puedas pedirle al vecino que deje de taladrar la pared, pero sí dejar de prestar atención a ese estímulo para que no te moleste.
Encuentra el placer en lo que haces
¿Sabías que cuando te gusta lo que haces te resulta más fácil concentrarte? Seguramente lo hayas comprobado en tu propia piel, pero si no es así te invitamos a que lo intentes. Enfrascarte en tareas que disfrutes puede ayudarte a entrenar tu atención y aprender a obviar las distracciones.
Sabemos que no siempre es posible dedicarnos a lo que nos apasiona, por eso un buen truco consiste en encontrar algo que te motive en cada tarea. De esta manera, podrás mantener la concentración con más facilidad.
Practica la meditación
La meditación no solo es una práctica de introspección estupenda que te ayuda a reconectar contigo mismo y a estar plenamente presente, sino que también puede convertirse en un buen entrenamiento para la atención. Estar concentrado es indispensable para meditar, por lo que al hacerlo irás ejercitando poco a poco la habilidad para enfocarte en ti mismo y tus sensaciones.
Quizá al inicio no puedas pasar más de cinco minutos meditando, pero a medida que pase el tiempo, si en verdad estás comprometido, conseguirás olvidarte de las distracciones y enfocarte en la experiencia.
Si has llegado hasta aquí leyendo, ¡vas por buen camino! Actualmente se estima que el 56,8% de las personas solo lee los titulares de los artículos de Internet o aquellos que envían a sus contactos.
Sin embargo, leer e intentar reflexionar sobre lo que se lee es también un buen ejercicio para entrenar la atención ya que te ayuda a enfocarte en una sola tarea durante un determinado período de tiempo. Así que incluir el hábito de lectura dentro de tus actividades cotidianas no solo resultará beneficioso para tu aprendizaje y crecimiento personal, sino también para tu capacidad atencional.



