¿Sabías que de la misma manera que entrenas tu cuerpo puedes ejercitar tu cerebro? Más allá de los buenos hábitos de vida y alimentación que tienen un impacto enorme en nuestra salud cognitiva, existen otras actividades que nos permiten mantener activa nuestra mente. Es lo que se conoce en el ámbito de la Psicología como entrenamiento mental. Te explicamos en qué consiste exactamente, por qué es importante y te proponemos algunos ejercicios que puedes practicar en casa.
¿Qué es el entrenamiento mental?
El entrenamiento mental, también conocido como entrenamiento cognitivo o estimulación cognitiva, se refiere a aquellas actividades o ejercicios que estimulan, ejercitan y potencian las habilidades cognitivas y/o psicológicas. El concepto deriva del término en inglés neurobics, acuñado por los neurobiólogos Lawrence Katz y Manning Rubin para referirse a aquellos ejercicios mentales, como problemas, rompecabezas o actividades intelectuales, diseñados para estimular el cerebro y mejorar su rendimiento.
Originalmente utilizado en el campo de la Neuropsicología para prevenir trastornos degenerativos o mejorar los síntomas en alteraciones cognoscitivas, el entrenamiento mental ha ganado popularidad en muchas otras áreas. Cada vez son más los deportistas que apuestan por este tipo de ejercicios para trabajar su fuerza mental, pero también se ha vuelto popular incluso entre los más jóvenes como una manera de potenciar su rendimiento cerebral. De hecho, hoy día es posible encontrar numerosos centros y/o profesionales que cuentan con programas de entrenamiento cognitivo diseñados con distintos objetivos.
¿Por qué es importante el entrenamiento cognitivo?
A pesar de la controversia que existe sobre la verdadera eficacia de los programas de entrenamiento mental, existe evidencia científica que avala las ventajas de este tipo de ejercicio para el desarrollo del cerebro. Sin duda, uno de los estudios más conocidos es el realizado por investigadores de la Clínica Mayo en el que, tras utilizar un entrenamiento cognitivo en casi 500 adultos mayores de unos 75 años, encontraron una mejoría en su capacidad para retener y procesar información.
¿Otras razones avaladas por la ciencia para practicar ejercicios de entrenamiento cognitivo?
- Ralentiza el envejecimiento cerebral. Ejercitar el cerebro puede ser un buen entrenamiento para mantenerlo más joven y retrasar su envejecimiento natural. Al menos estos fueron los resultados de un estudio realizado en la Universidad del Sur de California en el que se encontró que este tipo de actividad no solo ayuda a ralentizar la pérdida de volumen y materia gris, sino que favorece el desarrollo de nuevas conexiones neurales.
- Favorece la plasticidad del cerebro. Los estudios también afirman que el entrenamiento cognitivo puede mejorar la neuroplasticidad, que no es más que la capacidad del cerebro para readaptarse y reajustar sus funciones. Una ventaja que no solo mejora su rendimiento, sino que favorece su recuperación tras una alteración cerebral.
- Mantiene la mente activa. Sin duda, otro de sus mayores beneficios consiste en mantener la mente activa. Y esto no se refiere al hecho de estar pensando todo el tiempo, sino a utilizar las distintas habilidades cognitivas, desde la capacidad para solucionar problemas y la creatividad hasta la capacidad matemática o la visión espacial.
- Desarrolla la capacidad analítica. La capacidad analítica es una de las habilidades cognitivas más importantes del ser humano porque, básicamente, es lo que nos permite pensar y sacar nuestras propias conclusiones. Y, como sucede con cualquier músculo de tu cuerpo, si no la entrenas, termina “atrofiándose”. En este sentido, el entrenamiento cognitivo puede ser de gran ayuda.
- Contribuye a gestionar las emociones. Aunque el entrenamiento mental suele relacionarse más con las funciones cognitivas, también puede ser un buen aliado para gestionar las emociones y en especial, la motivación, la fuerza de voluntad y la resiliencia. Esto porque puede ayudar a entrenar el autocontrol y a lidiar con aquellos estados que generan malestar emocional.
7 actividades de entrenamiento cognitivo para mantener activo tu cerebro

Afortunadamente, hoy día el entrenamiento mental no solo está reservado al ámbito clínico y terapéutico, existen muchos ejercicios que puedes aplicar en casa para mantener activo tu cerebro. He aquí algunos entrenamientos cognitivos sencillos, pero efectivos que puedes comenzar a practicar desde ya.
Aprende algo nuevo a diario
Aprender algo nuevo cada día es una de las mejores maneras de ejercitar tu mente. No solo te ayudará a mantener el cerebro activo, sino que lo “forzará” a reestructurar la información para introducir los nuevos datos. No tiene que ser ningún conocimiento extraordinario, un simple detalle como descubrir el origen de una comida o el nombre de un escritor famoso basta para que tu mente trabaje. Por supuesto, cuanto más aprendas, mejor.
Desarrolla una nueva habilidad
Estamos diseñados para estar en constante aprendizaje y desarrollo. Eso nos mantiene intelectualmente activos y nos ayuda a crear nuevas conexiones neurales. Por tanto, siempre que tengas la oportunidad, atrévete a desarrollar una nueva habilidad. Aprende un idioma nuevo, toma clases de música, dibuja una pintura, escribe una poesía o aprende a cocinar una nueva receta, da igual lo que te apasione, inténtalo.
Sal de tu zona de confort
¿Sabías que cuando sales de tu zona de confort “obligas” a tu cerebro a trabajar más? Y esto es algo positivo porque genera nuevas conexiones y fomenta la neuroplasticidad. Lo mejor es que ni siquiera tienen que ser grandes cambios, basta que tomes un camino diferente al trabajo, que te cepilles los dientes con la mano contraria o que te animes a ir a comprar a un nuevo supermercado, cualquier pequeña acción puede ser beneficiosa para tu mente.
Reflexiona siempre que puedas
Reflexionar lleva a tu mente al siguiente nivel. No solo la hace trabajar más ya que estimula diferentes áreas cerebrales, sino que contribuye a que crees nuevo conocimiento. Y esto es beneficioso para tu cerebro. Por tanto, siempre que tengas oportunidad dedica un momento del día a reflexionar sobre cualquier tema, desde una noticia de la prensa o una conversación con un amigo hasta tu última lectura o pensamiento.
Lee, lee y lee
Sin duda, la lectura es otro de los entrenamientos mentales que no debería faltar en tu día a día. No solo te aporta nuevos conocimientos y mejora tu vocabulario, sino que también entrena tu memoria y estimula la imaginación. Además, es un excelente ejercicio para fomentar la creatividad y tu pensamiento crítico. Razones de sobra para incluirlo como uno de tus hábitos favoritos.
Medita con regularidad
La meditación es otra buena manera de entrenar tu mente. Se trata de una práctica sencilla que no solo te ayudará a entrenar tu concentración, sino que despertará tu curiosidad y creatividad insuflándote una enorme paz mental. También es un buen aliado para despertar tus sentidos y activar tus habilidades cognitivas. ¡Y lo único que necesitas es dedicar un momento a estar plenamente presente!
¡Diviértete jugando!
Sí, divertirte mientras juegas también es un buen entrenamiento para tu mente. Disfrutar de una partida de ajedrez con un amigo, un juego de mesa en familia o pasar el tiempo haciendo puzles o crucigramas puede activar tu mente y estimular tus funciones cerebrales. No en vano es una de las actividades que muchas veces se incluyen como parte de los programas de entrenamiento cognitivo.
Por último, no olvides que entrenar tu mente es muy similar a entrenar tu cuerpo. Es un proceso lento que requiere constancia y esfuerzo antes de comenzar a ver los resultados. Sin embargo, una vez que consigues integrarlo como parte de tu vida, podrás sacarle el máximo potencial sin poner tanto empeño.



