El desarrollo personal es un proceso de transformación. Su objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas y, por eso, trabaja sobre sus hábitos, sus metas, sus intereses y sus habilidades. El desarrollo personal puede darse en distintas áreas como pueden ser la laboral, la emocional o la física y se centra sobre todo en planes de acción concretos que conduzcan a resultados observables.
¿Qué es el desarrollo personal?
El desarrollo personal afecta áreas muy variadas del ser humano. Un plan de acción de desarrollo personal puede centrarse en: las finanzas personales, el autoconocimiento, la salud, las relaciones interpersonales, la carrera profesional o la inteligencia emocional. Como verás, son categorías muy distintas entre sí. Lo importante es que todas son aspectos del individuo y que, por lo tanto, todas pueden formar parte de un proceso de autoperfeccionamiento.
El desarrollo personal consiste en identificar tus intereses y objetivos para después trabajar de forma sistemática en esa dirección. Por supuesto, es imposible desarrollarse en todas las áreas a la vez. Por eso, los planes de desarrollo suelen ser concretos, atados y con objetivos claros que buscan sobre todo conseguir las herramientas y formar los hábitos necesarios para alcanzarlos.

De esta forma, el desarrollo personal también es un camino de autoconocimiento. Implica ser sincero contigo mismo y establecer tus habilidades y recursos. Es además un proceso que, como toda transformación, requiere de un fuerte compromiso de parte del individuo. Lo importantes es que, si el individuo se compromete, ¡el desarrollo personal da resultados!
¿Qué beneficios tiene el desarrollo personal?
Los beneficios del desarrollo personal dependen del área trabajada. En general, los individuos se proponen metas específicas dentro de un área, por lo que los beneficios recibidos se dan en ese aspecto. Sin embargo, también es cierto que todo proceso de desarrollo personal involucra compromiso, determinación, autoanálisis y trabajo, y que esas acciones traen beneficios en sí mismas. Podríamos listar los siguientes:
- Aumento nivel de autoconsciencia. El autoexamen, el primer paso en todo proceso de desarrollo personal, trae un mayor nivel de autoconsciencia, y mejora la capacidad de evaluar el entorno.
- Mayor control sobre tu vida. Cumplir objetivos específicos ayuda a sentir que tenemos control sobre nuestras vidas y que podemos dirigirnos en la dirección que queramos.
- Equilibrio laboral y personal. Un buen plan de acción siempre incluye el equilibrio entre estas dos facetas de la vida. Lo importante es alcanzar una perspectiva sana que nos permita manejar ambos aspectos con lucidez.
- Mejores relaciones interpersonales. Este es un elemento importante del desarrollo personal. Los vínculos con otras personas son fundamentales en nuestras vidas tanto desde el punto de vista emocional como laboral.
- Subida en el autoestima. En general, un correcto autoexamen, sumado al cumplimiento de ciertas metas específicas, ayuda a elevar el autoestima y a mejorar la imagen de sí.
- Aumento de motivación. ¡Tú puedes hacerlo! Esa es la regla número uno del desarrollo personal.
- Disminución de la frustración. La frustración es un desperdicio de energía. Como dijo alguna vez Reinhold Niebhur: “Quiero la serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia”. En eso consiste el desarrollo personal.
- Mejor calidad de vida. Este es el objetivo del desarrollo personal: alcanzar todo tu potencial para poder disfrutar plenamente de tu vida.
¿Cómo aplicar los métodos de desarrollo personal?
Todo proceso de desarrollo personal requiere cumplir una serie de pasos. En primer lugar, es necesario dedicarle cierto tiempo al autoanálisis y autoconocimiento. En esa parte del proceso descubrirás tus intereses, tus metas y tus hábitos. Es el momento de entender quién eres, cómo eres, qué quieres lograr y qué estás dispuesto a hacer para lograrlo.
Después, es fundamental establecer un plan de acción. De esta forma, tendrás en claro qué área del desarrollo personal piensas trabajar, y cuáles son tus prioridades dentro de esa área. También te ayudará a tener una dirección clara en tu proceso. En este sentido, es útil hacer un inventario de recursos, para determinar con qué herramientas cuentas y cómo te formarás para alcanzar tus metas. Esto también incluye, por supuesto, a toda tu red de apoyo que te potenciará en tu proceso de transformación.
Finalmente, es momento de establecer objetivos claros y específicos, alineados con tu meta general y a ser posible fechados. De esta forma, tendrás una forma de medir tu crecimiento y además sentirás la motivación de haber cumplido con tus metas.
¿Qué afecta en la aplicación del desarrollo personal?
Muchos factores afectan la aplicación del desarrollo personal. Las personas somos complejas y cuestiones aparentemente nimias pueden tener un gran impacto en nuestras vidas. Sin embargo, es posible agrupar estos factores en tres grandes categorías: entorno, personalidad y percepción de la vida.
El entorno tiene que ver con nuestro contexto y nuestras relaciones laborales; puede ser nuestro ambiente laboral o nuestro círculo social. En cambio, la personalidad tiene que ver con nuestra actitud y nuestro estado emocional. En general, las personas con actitudes positivas tienden a obtener mejores resultados porque ven más claramente sus objetivos y aprovechan mejor sus oportunidades. Finalmente, la percepción de la vida se relaciona con la manera en que las personas se vinculan con sus circunstancias.
Libros de desarrollo personal
En muchos casos, el desarrollo personal es un proceso guiado por coaches, personas especializadas en este tipo de transformaciones. Esto se debe a que la supervisión externa puede ser de mucha ayuda: provee otras perspectivas, orienta en situaciones difíciles y hace análisis independientes, sin prejuicios.
A su vez, también existen muchos libros dedicados al desarrollo personal. Estos suelen ser escritos por expertos en la materia, personas que después de muchos años quisieron difundir lo que habían aprendido. En general, estos libros son buenas guías en el proceso de desarrollo personal y proveen una entrada rápida y directa a este maravilloso mundo.

Uno de los más conocidos es Tus zonas erróneas, un clásico del género escrito por Wayne Dyer. En él, el autor combina principios de la psicología cognitiva con algunos conceptos propios para trabajar la culpa, el miedo y el sufrimiento. Desde su publicación en la década del setenta, este libro ha vendido millones de copias y ayudado a muchísimas personas alrededor del mundo.

Por otro lado, El monje que vendió su Ferrari, escrito por Robin Sharma, es más bien una novela. Trata sobre un abogado llamado Julian Montle que, después de descubrir que sus posesiones no lo hacían feliz, decidió emprender un viaje de autodescubrimiento al Himalaya. El enfoque de este libro es más bien espiritual, y se concentra en la forma en que nos vinculamos con el mundo.

Otro libro muy popular últimamente es Transforma tu cerebro con PNL, de Wendy Yago. PNL significa programación neurolingüística, una nueva disciplina muy popular en el mundo del coaching que busca reprogramar el cerebro a través del lenguaje, para lograr así nuestros objetivos. Este libro enseña cómo cambiar hábitos y formar nuevas costumbres que nos ayuden a cumplir con nuestras metas.

Por supuesto, existen muchos otros libros dedicados al tema. Poder sin límites, de Anthony Robbins, es una opción muy popular; y Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen R. Covey, provee también una vía de entrada rápida al mundo del desarrollo personal. ¡El mundo está lleno de oportunidades! Lo importante es encontrar una que vaya con tu forma de ser y te permita desarrollar tu potencial. Tu crecimiento ¡depende solamente de ti!



