¿Sientes que tu vida es un auténtico caos?
¿Te cuesta mantener el orden en tu día a día?
¿Vas dando palos a tontas y a ciegas?
No estás solo. Esta es una batalla a la que se enfrentan muchísimas personas en su cotidianeidad. Una batalla dura que puede drenarte completamente la energía y sumirte en un profundo estado de apatía o, en su defecto, estimular tu creatividad. Sí, como lo lees. Es posible pasar del caos a la creatividad y dar vida a grandes ideas sumido en el desorden y confusión más absolutos.
En todo caos hay un orden secreto que estimula la creatividad
A menudo pensamos que el mejor amigo de la creatividad es el orden. Sin embargo, lo cierto es que no siempre es así. Hay personas que encuentran su musa precisamente en mitad del caos. Y es que, aunque para muchos de nosotros, dentro de las que me incluyo, el caos y el desorden nos resulta aterrador y paralizante, para otros es una fuente de inspiración que les permite conectar ideas aparentemente inconexas y descubrir conceptos en los que quizá nunca habían reparado.
¿Cómo es esto posible? Pues bien, lo que sucede es que en todo caos existe una especie de orden secreto que, cuando somos capaces de verlo, nos ayuda a organizar nuestra mente y a conferirle un sentido a nuestros pensamientos. Como dijo en una ocasión el médico y psiquiatra suizo Carl Gustav Jung: “en todo caos hay un cosmos, en todo desorden un orden secreto”. De hecho, Jung estaba convencido de que el mundo en el que vivimos se basa en un caos determinista, de manera que incluso los sucesos impredecibles siguen unas pautas, aunque no seamos capaces de verlas.
Sin embargo, todo parece indicar que el caos que nos envuelve no solo tiene implícito un orden “secreto”, sino que ese orden es capaz de dar forma a nuestro pensamiento y fomentar nuestra creatividad. Al menos este fue el análisis al que arribaron científicos de la Universidad de Minnesota en un estudio en el que se dieron a la tarea de evaluar cómo se desarrolla nuestro pensamiento en un espacio de trabajo desordenado o minimalista.
Estos investigadores hicieron un experimento en el que le pidieron a los participantes que rellenaran unos cuestionarios en un despacho. Algunos tuvieron que hacerlo en una oficina limpia y ordenada mientras que a otros les tocó completarlo en un despacho desorganizado. Luego, les pidieron que pensaran en nuevos usos para una pelota de ping pong. Y aquí llega lo interesante del estudio: todos aportaron la misma cantidad de ideas, pero quienes estuvieron en la oficina desordenada aportaron ideas más creativas.
Asimismo, los científicos descubrieron que cuando a los participantes les daban la oportunidad de elegir entre un producto nuevo y uno conocido, quienes habían estado en la habitación desorganizada preferían el artículo novedoso mientras que los otros se decantaban por el que les resultaba familiar. ¿Qué significa todo esto?
Pues bien, todo parece indicar que el orden y la limpieza nos motivan a seguir las normas y hacer lo que se espera de nosotros mientras que un ambiente desordenado nos alienta a asumir riesgos y liberarnos de los protocolos, permitiendo que nuestra creatividad se dispare. Y esto no solo aplica para un espacio físico desordenado, sino que puede extenderse a una etapa o una vida aparentemente caótica.
De una u otra manera, es probable que nuestra mente al estar en medio del caos se esfuerce en encontrar un equilibrio u orden lógico, asociando ideas de aquí y allá que, al final, dan pie a formas de pensar o conceptos nuevos e interesantes.
¿Cómo encontrar la chispa de la creatividad en medio del caos?

Por supuesto, esto no implica que vivir en el desorden nos convierta en genios creativos ni que sea necesario abrazar el caos para despertar nuestra creatividad. A fin de cuentas, el caos también puede convertirse en un aliciente de la pereza y la falta de disciplina. Sin embargo, es una manera de aprender a ver más allá del aparente desorden que nos rodea y el caos que parece gobernar nuestra vida.
Entonces, ¿cómo podemos pasar del caos a la creatividad y aprovechar ese aparente desorden que hoy nos paraliza?
- Abraza la incertidumbre
A los seres humanos no nos gusta la improvisación. Preferimos tener todo bajo control, sobre todo en lo que se refiere a nuestro devenir. Sin embargo, lo cierto es que nuestro futuro no tendrá los mismos colores del hoy y nada podemos hacer para predecirlo. Y, al final, esa falsa sensación de control que hoy nos aporta cierta seguridad y confianza, mañana puede echar por tierra nuestras expectativas y poner patas arriba la vida como la conocemos.
Por eso, es importante que seamos capaces de aceptar que lo impredecible y lo caótico forman parte de la existencia. Que no siempre podemos controlar lo que nos sucede y que está bien. Abrazar la incertidumbre no solo nos evitará grandes dosis de estrés y angustia en el futuro, sino que es el primer paso para dejarnos llevar y descubrir ese orden secreto dentro del caos en el que creemos vivir.
- Define tus prioridades
Tener claras tus prioridades en la vida es esencial. Y no solo a lo largo de tu existencia, sino también en cada etapa del camino. Saber con claridad qué quieres no solo evitará que te desvíes del trayecto, sino que te ayudará a detectar cualquier oportunidad o idea que pueda aportar valor a tus metas y/o ayudarte a conseguirlas. Además, te permitirá tener una perspectiva más completa y a largo plazo de cada acontecimiento, evitando que pierdas una energía y tiempo preciosos en los detalles que, al final, son los que mayor sensación de caos generan.
Básicamente, cuando sabes qué quieres y tienes claro a dónde quieres llegar te resulta más sencillo encontrar el orden secreto dentro del caos y conectar ideas aparentemente inconexas porque tienes la vista puesta en lo que quieres conseguir, en lugar de dejarte llevar por las distracciones. Y así, fomentar tu creatividad y descubrir nuevas oportunidades es mucho más sencillo.
- Intenta encontrar un sentido al caos
El caos existe, aunque a veces no seamos consciente de ello. Negarlo no hará más que incrementar nuestra angustia y ansiedad, hundiéndonos en un pozo sin salida. En cambio, cuando abrazamos el caos e intentamos encontrar un significado a todo eso que en un momento nos pareció desordenado y sin sentido es mucho más fácil comprender su lógica interna y descubrir su orden secreto.
A veces sentarte a analizar el caos en el que te parece vivir puede ayudarte a descubrir oportunidades que quizá habías pasado por alto, encontrar interrelaciones en las que no habías pensado o, incluso, conferir un orden lógico a lo estás viviendo. Y justo en ese momento es cuando pueden brotar las mejores ideas y puedes pasar del caos a la creatividad.
Por último, te recuerdo que la idea no es permitir que toda tu vida se suma en el caos más absoluto. Una dosis de organización y antifragilidad también es necesaria e, incluso, inspiradora. La clave radica en que aprendas a ver dentro del caos y descubras su orden secreto para desarrollar tu máximo potencial.



