¿Sientes que no te alcanza el tiempo para estudiar? ¿Dedicas varias horas al día a repasar las materias pero aún así notas que no avanzas? Quizás se deba a que no cuentas con buenos hábitos de estudio. Un problema mucho más común de lo que pensamos y que sienta su base en nuestra incapacidad para gestionar y aprovechar bien el tiempo. La buena noticia es que existen diversas herramientas que te ayudarán a procrastinar menos y organizar mejor tus horas de estudio.
¿Por qué es importante organizar tu tiempo de estudio?
Somos seres de hábitos. Nuestro cerebro está programado para ahorrar la mayor cantidad de recursos posibles, lo que nos permite economizar tiempo y energía para destinar a las tareas más importantes. Por tanto, contar con un buen planning de estudio nos ayuda a crear una rutina diaria y a ahorrar recursos cognitivos que luego podemos utilizar para aprender nuevos contenidos. Sin embargo, esta no es su única ventaja, saber cómo organizarse para estudiar también:
Mejora tu concentración
No contar con una rutina de estudio es uno de los peores enemigos de tu concentración ya que abre la puerta a que las interrupciones se conviertan en tu prioridad. En cambio, cuando organizas tu tiempo de estudio y tienes una buena planificación, eres menos susceptible a dejarte llevar por los estímulos externos, lo cual te ayuda a mantener el foco en lo realmente significativo.
Estimula tu rendimiento
Una de las claves fundamentales para mejorar tu rendimiento cognitivo y académico radica en saber cómo organizarse para estudiar. De esta manera, serás capaz de gestionar mejor el contenido y priorizar los temas más importantes, a la vez que dispondrás de suficiente tiempo para todas las materias. Sin duda, una excelente manera de mejorar tu productividad y estimular tu aprendizaje.
Mantiene a raya la ansiedad
Saber que no te queda mucho tiempo para estudiar antes de un examen puede disparar tus niveles de ansiedad y afectar tanto tu estado de ánimo como tu rendimiento. Sin embargo, cuando sabes cómo organizarte para estudiar y cuentas con una buena planificación, tienes un mayor control sobre el tiempo, de manera que tus niveles de ansiedad se reducen.
¿Cómo organizarse para estudiar? 10 claves imprescindibles
Organizar bien el tiempo de estudio va mucho más allá de contar con un horario o una planificación del contenido, también es importante tener en cuenta otros factores que pueden afectar tu rendimiento y resultados. He aquí algunas claves que pueden serte útiles.
1- Márcate unos objetivos claros y realistas
Tener claros tus objetivos al estudiar te ayudará a organizar mejor el tiempo y a centrarte en lo más importante. Además, evitará que te distraigas con facilidad y te brindará la motivación que necesitas durante todo el camino. Eso sí, asegúrate de que los objetivos que te propongas sean lo más realistas posible ya que, de lo contrario, podrías sentirte frustrado al no poder cumplirlos.
2- Ten un planning de estudio

¿Quieres saber cómo sacar 10 en todo? Contar con un plan de estudio puede ayudarte a cumplir este objetivo. No solo te permitirá darle un orden lógico al contenido a estudiar sino que te ayudará a prever mejor el tiempo que invertirás en cada tema. Para ello, lo ideal es que planifiques cuántas horas dedicarás a la semana para cada materia y que te propongas tareas concretas para cada día.
3- Prioriza los contenidos más importantes
Uno de los errores más comunes que cometemos al estudiar consiste en no tener una prioridad de contenidos. De esta manera, es fácil desvirtuar nuestra atención pasando de un tema a otro o dedicar demasiado tiempo a temas intrascendentes. Una estrategia muy útil en estos casos, consiste en determinar los contenidos más importantes y priorizarlos en tus horas de estudio.
4- Empieza por el contenido más difícil
Estudiar consume recursos cognitivos, por lo que es normal que a medida que pasen las horas te resulte más difícil entender los temas y estés más agotado mentalmente. Una buena estrategia para mejorar tu rendimiento y avanzar más rápido consiste en empezar por el contenido más complejo hasta el más simple.
5- Utiliza técnicas de estudio eficaces

Ya quieras aprender cómo organizarse para estudiar oposiciones o un curso, las técnicas de estudio son un excelente recurso para ayudarte a aprovechar mejor el tiempo y estimular tu aprendizaje. Desde hacer resúmenes o subrayar el contenido más importante hasta el uso de esquemas, el método Pomodoro o el método Feynman, existen muchísimas estrategias al alcance de tu mano.
6- Crea una rutina
Contar con un hábito de estudio no solo te ayuda a estructurar mejor tu jornada sino que te permite ser más eficiente en tu aprendizaje. Esto porque contribuye a automatizar determinadas tareas, liberando tu mente para que puedas centrarte en lo realmente importante. Una buena solución consiste en estudiar todos los días a la misma hora, preferentemente en el momento del día que eres más productivo, apostando por un espacio tranquilo donde puedas concentrarte con facilidad.
7- Un tema a la vez
Solemos pensar que si repasamos varios temas a la misma vez, avanzaremos más rápido. Pero en realidad, no siempre es así. Un estudio realizado en la Universidad de California encontró que estar enfocado en varias tareas a la misma vez compromete tus funciones cognitivas ya que afecta tu capacidad de concentración y reduce tu memoria. Por tanto, si quieres concentrarte en los estudios y dar lo mejor de ti, céntrate en un solo tema a la vez.
8- Sé disciplinado

¿Quieres rendir más en el instituto o aprender sobre cómo organizarse para estudiar oposiciones? La clave está en la disciplina. Si no eres capaz de mantener una rutina diaria de estudio y ser consistente con la misma, difícilmente podrás gestionar bien tu tiempo y rendir en los estudios. Para ello, debes comprometerte contigo mismo y tener la suficiente fuerza de voluntad como para respetar tus hábitos de estudio.
9- Duerme lo suficiente

¿Cuántas veces te has quedado estudiando hasta la madrugada para sacarle el máximo provecho a tu tiempo? Todos lo hemos hecho en alguna ocasión, pero lo cierto es que esta estrategia no funciona. Si quieres gestionar bien tu tiempo de estudio y sacarle el máximo rendimiento, debes descansar al menos 8 horas diarias. De esta manera, tu mente estará mucho más descansada y podrás entender mejor los contenidos al día siguiente.
10- Dedica un espacio para el ocio
Otro de los errores más comunes al planificar las horas de estudio consiste en relegar a un segundo plano el ocio y la diversión. Sin embargo, lo cierto es que nuestro cerebro también necesita distraerse para funcionar a máxima capacidad. De esta manera, no solo evitas sobresaturar tus funciones cognitivas sino que contribuyes a liberar las tensiones y relajar tu mente.
3 detalles que debes evitar a toda costa cuando organizas tu tiempo de estudio
Cuando estás creando tu rutina de estudio es muy fácil dejar cabos sueltos. No pasa nada. A medida que vayas ganando experiencia, serás capaz de distinguir las estrategias que mejor te funcionan de aquellas que no te aportan ningún valor. Sin embargo, existen algunos hábitos negativos que a veces pasamos por alto y que pueden echar por tierra todo nuestro esfuerzo.
- No delimitar un tiempo para cada materia. Uno de los errores más comunes que cometemos al gestionar el tiempo de estudio consiste en no conceder un tiempo para cada contenido. Sin embargo, lo cierto es que cuando no tienes claro el tiempo que vas a utilizar para cada tema, corres el riesgo de dedicar demasiadas horas a contenidos sencillos y quedarte sin tiempo para los importantes. Para evitar esto, delimita un tiempo específico para cada materia en tu planning de estudio.
- No concretar las tareas específicas. Solemos organizar nuestro tiempo de estudio por materias, pero a veces olvidamos especificar las tareas concretas a las que nos dedicaremos durante esas horas. De esta manera, es muy sencillo terminar repasando contenido intrascendente o que ya conocemos mientras dejamos relegado a un segundo plano los temas más importantes. Para evitar que esto ocurra, especifica las tareas concretas que vas a realizar durante tus horas de estudio como por ejemplo, organizar los apuntes de la universidad o ejercitar los logaritmos.
- No ponerle coto a las interrupciones. Vivimos bombardeados por diferentes estímulos que nos roban la atención mientras estudiamos. Sin embargo, si nos dejamos llevar por las interrupciones no solo perderemos la concentración sino que probablemente, no podamos seguir la planificación que teníamos prevista. En estos casos, si puedes resolver la tarea que reclama tu atención en dos minutos, hazlo y continúa estudiando, de lo contrario, postérgala para cuando termines.



