No importa si estás estudiando para aprender un nuevo idioma, superar alguna materia, aprobar un curso o culminar tu carrera universitaria, estudiar es una actividad que tarde o temprano todos enfrentamos. Por ello, debes saber cómo estudiar mejor para tener éxito en tu camino académico y por consiguiente en el profesional.
Estudiar para un examen generalmente viene acompañado de estrés, falta de concentración, ansiedad y altas dosis de aburrimiento; pero no te preocupes, porque en este artículo te daremos los mejores consejos para sacarle el máximo provecho a tus sesiones de estudio de forma efectiva y sin muchas complicaciones.
¡Empecemos!
¿Cómo estudiar mejor?
Distintos estudios científicos sobre cómo estudiar mejor demuestran que existen múltiples métodos para mejorar el proceso de aprendizaje humano.
Entonces, si deseas sacar el máximo provecho a tus estudios, sigue estas recomendaciones para alcanzar tus objetivos:
Planifica el horario de estudio
El manejo del tiempo es vital para crear una rutina de estudio que permita adquirir hábitos necesarios para estudiar óptimamente.
Estableciendo un plan de estudios podrás organizar los espacios de tu día que dedicarás a estudiar determinado contenido, al mismo tiempo que te ayuda a fijar metas diarias que faciliten el proceso.
Toma descansos
No sirve de nada estudiar ininterrumpidamente por largas horas, ya que el cerebro se fatiga y en pocos días olvidará gran parte de la información que hayas estudiado.
Para estudiar mejor, asegúrate de establecer pequeños descansos de algunos minutos para tomar un respiro entre tema y tema.
Por ejemplo, el método Pomodoro es una técnica de estudio diseñada para gestionar las sesiones con pequeños descansos entre cada uno con el fin de reforzar el aprendizaje y hacer las tareas más llevaderas, más adelante ampliaremos un poco más la información.
También puedes tomar una siesta de unos minutos para recargar energía y descansar la mente antes de retomar la sesión de estudio.
Encuentra un sitio donde concentrarte
El lugar donde vayas a estudiar afectará el resultado de tu jornada. Por tal motivo, es importante encontrar un lugar silencioso, agradable, ordenado y con buena iluminación para que puedas concentrarte y estudiar a gusto.
Toma apuntes a mano
Cada vez es más común utilizar tablets o laptops para tomar apuntes. No obstante, si de verdad tienes interés en estudiar mejor procura sacar todos tus apuntes a mano.
Esta simple acción favorece la retención de ideas en tu cerebro, ya que estarás forzando el pensamiento del contenido y en cómo resumir eficientemente la información más relevante, en lugar de limitarte a copiar rápidamente toda la información en tu laptop.
Si el problema es una asignatura: ¿Cómo estudiar mejor para un examen?
En caso de que tengas problemas de atención en los temas de una asignatura en particular, asegúrate de tomar nota de los consejos que hemos recopilado para ti:
- Usa marcadores de colores: su agradable aroma y capacidad de resaltar la información más esencial, los convierte en un gran aliado a la hora de estudiar para un examen.
- Graba en audio toda la información: antes de escuchar el audio, lee todo el texto. De esta forma almacenarás de dos maneras (auditiva y visualmente) la información. Esta sencilla técnica de estudio contribuye a retener con mayor facilidad todos los conceptos, términos y textos que hayas estudiado en tu jornada.
- Elabora mapas mentales o gráficos: dibujar y organizar la información en mapas o gráficos permite que veas con mayor claridad y de una manera novedosa los conceptos que escribas. Por otro lado, ayuda a comprender la información en lugar de únicamente memorizar.
- Varía el material que estudias en la misma sesión: esta técnica de estudio le aporta un toque novedoso y fresco al contenido que estés estudiando en la sesión, permitiendo solventar con más facilidad los problemas o comprender mejor los conceptos al retomarlos.
- Haz una historia partiendo de los detalles importantes: creando una historia le darás un mayor significado a la información haciéndola más atractiva para el cerebro consiguiendo más capacidad de retención.
Sabemos que los exámenes son sumamente importantes, pero no por eso debes invertir todo tu tiempo libre en estudiar, simplemente organiza tu tiempo, sigue cada uno de estos consejos y toma descansos entre tus sesiones de estudio para realizar alguna actividad que te divierta y ayude a liberar el estrés.
Si el problema es el tiempo: ¿Cómo estudiar mejor y más rápido?
Si no dispones de suficiente tiempo para estudiar por varias horas, existen varias técnicas de estudio que pueden ayudarte a optimizar el tiempo.
Las técnicas de estudio pueden adaptarse sin inconvenientes a tu manera de estudiar, aprovechando eficientemente el tiempo y mejorando significativamente tu rendimiento en clases.
Método Cornell
Es una técnica diseñada especialmente para facilitar la comprensión de los puntos más relevantes de las clases, obtener unas notas ordenadas y mejor explicadas, enfocándose únicamente en los aspectos más importantes de la clase.
Este método difiere del método común de apuntes en el que los estudiantes se limitan a transcribir cada palabra que dice el profesor.
El método Cornell favorece la escucha, análisis de contenido y la concentración.
El Palacio de la memoria
También conocido como “método LOCI”. Es un método mnemotécnico usado para mejorar y entrenar la memoria. Esta técnica está basada en la creación mental de un palacio o apartamento con diversas secciones que dividen la información para que el estudiante pueda recordar con mayor facilidad.
Técnica Pomodoro
El método Pomodoro consiste en dividir las sesiones de estudio en bloques intensos de 25 minutos alternando con descansos cortos de 5 minutos. Después de completar 4 bloques de estudio, el descanso debe ser mayor, pudiendo ir de 20 a 30 minutos.
Implementando la técnica Pomodoro se desarrolla consciencia por el tiempo invertido, mayor control contra distracciones y una significativa mejora en la motivación y planificación de las sesiones de estudio.
Gracias a la alta actividad cerebral acompañada de pequeños descansos continuos que ofrece la técnica Pomodoro, el rendimiento del estudiante se verá afectado de forma positiva, logrando así una mejor concentración y retención de información.
Método Robinson
es una estrategia de estudio altamente funcional dividida en 5 puntos: explorar, preguntar, leer, recitar, repasar. El método Robinson ayuda a mejorar la habilidad de comprensión y la absorción de nuevos conocimientos.
Sistema Leitner
Se basa en la creación de tarjetas que, por una cara formulan la pregunta del tema y por la otra desarrollan la explicación. El objetivo de este sistema es que el estudiante conteste cada pregunta y, si la respuesta es incorrecta, se colocará dicha tarjeta en una fila diferente que tendrá que comprobar más adelante, esto ayudará al estudiante a aprender por medio de la repetición de los temas que más se le compliquen.
Si el problema es el sitio: ¿Cómo estudiar mejor en casa?
Estudiar en nuestro hogar puede ser complicado por las innumerables distracciones que solemos tener en cada área de la casa. Debemos identificar el sitio adecuado e implementar las estrategias de estudios que evitarán distraernos.
Descubre cómo estudiar mejor en casa con estos consejos:
- Busca un sitio iluminado y tranquilo: el ruido y las típicas distracciones de casa suelen entorpecer las sesiones de estudio. Elige un espacio tranquilo, libre de ruidos y cómodo para garantizar al máximo la productividad.
- Prepárate para empezar la sesión de estudio: es clave estudiar en una mesa con una silla cómoda. Evita estudiar en el sofá o en la cama, ya que podría darte sueño y comprometer tu rendimiento. Antes de comenzar, asegúrate de haber descansado bien, toma una ducha y come algo que sacie tu apetito para estudiar en las mejores condiciones. Además, ten a la mano una botella con agua para hidratarte mientras estudias.
- Crea un plan de estudio: definir un horario de estudio fijo cumpliéndolo sin excusas ayudará a mantener una disciplina con objetivos aprovechando el tiempo al máximo.
Se recomienda mantener sesiones de estudio que no sobrepasen los 50 minutos. De este modo, tendrás la oportunidad de organizar tu horario entre toda la carga académica usando sesiones cortas de 50 minutos con descansos cortos entre sesión. - Conserva limpio y ordenado el sitio de trabajo: mantener limpio y organizado tu espacio de trabajo es importante para que la concentración pueda fluir. Debes ordenar el sitio de estudio comprobando que todos los elementos que necesitas están a tu disposición.
- Realiza pausas activas: por ejemplo, por cada 50 minutos de estudio, descansa unos 10 minutos, así podrás prevenir el estrés, los dolores de cabeza, el cansancio y la falta de concentración por estudiar sin descansar.
- Intenta no memorizar: memorizar es un error, porque solamente estás reteniendo el conocimiento mientras eres evaluado. Lo ideal es vincular el conocimiento con aspectos de la vida, asociarlo con ejemplos o aprenderlo usando tus propias palabras. Puedes comparar los conceptos o ver sus diferencias, de modo que el aprendizaje que consigas sea significativo y, a su vez, más duradero frente al paso del tiempo.



