Con la llegada de un nuevo año, la mayoría de las personas nos planteamos nuevas metas. Practicar más deporte, comer más saludable, pasar menos tiempo con el teléfono, empezar a ahorrar, ser más productivo, enfadarnos con menos frecuencia… Y la lista podría continuar. El problema es que muchas veces esas metas terminan disipándose en las primeras semanas antes de que podamos cumplirlas, como reveló un estudio de la Universidad de Scranton. La buena noticia es que no siempre tiene que ser así.
¿Qué te impide conseguir tus metas año tras año?
Cada año nuevo nos proponemos nuevas metas en nuestras vidas; sin embargo, mucho antes de que termine nos damos cuenta de que no las hemos cumplido. Así, año tras año. Las razones son muy diversas y pueden variar de una persona a otra. Sin embargo, existen algunos motivos comunes a la mayoría de los casos que pueden encontrarse en la base de tus reiterados intentos fallidos.
1- Tu motivación es extrínseca
Una de las razones más frecuentes que te impiden conseguir tus metas cada año se debe a que en realidad no son importantes para ti, ya que lo que te impulsa a cumplirlas son los motivos de los demás y no los tuyos propios. Al tener una motivación extrínseca, en lugar de intrínseca, necesitas un flujo de recompensas externas constante para mantenerte enfocado en tu objetivo. El problema es que esas recompensas desaparecen más temprano que tarde y, con ellas, tu interés y compromiso con tus metas.
2- Te propones metas demasiado ambiciosas o inalcanzables
Proponerte objetivos demasiado ambiciosos o inalcanzables es otra de las razones por las que a menudo no consigues tus metas cada año. Al tratarse de propósitos demasiado amplios es difícil llevarlos a la práctica y descomponerlos en objetivos más pequeños en los que puedas enfocarte. Como resultado, te sientes desorientado, sin saber por dónde comenzar o qué hacer para cumplir tus metas, por lo que terminas tirando la toalla antes de tiempo.
3- No tienes un plan de acción claro
Ninguna meta llega a buen puerto sin una buena planificación y un plan de acción claro que te indique el camino. Cuando no dispones de un buen plan, puedes tener un buen por qué, pero careces del cómo, por lo que difícilmente podrás avanzar hacia tus objetivos. A la larga, no sabrás qué debes hacer para cumplir tu meta, por lo que terminarás abandonando tus propósitos antes de tiempo.
4- Evitas comprometerte de verdad
No comprometerse demasiado con los propósitos es otra de las razones más comunes por las que no eres capaz de conseguir tus metas. Cuando no te sientes comprometido, cualquier obstáculo, imprevisto o cambio de planes puede mermar tu motivación, despojarte de tu fuerza de voluntad y hacer que pierdas el interés en tus objetivos y, de ahí a abandonarlos hay solo un paso.
5- Cedes a la procrastinación y la pereza
La procrastinación es uno de los peores enemigos de tus metas. Postergar las tareas y acciones que te ayudarán a cumplirlas, ya sea por pereza, por temor a no estar preparado o porque estás ocupado en otras actividades, es uno de los principales responsables de que cada vez estés más lejos de tus sueños.
¿Cómo conseguir todas tus metas definitivamente?
Plantearse metas es mucho más fácil que conseguirlas. Sin embargo, eso no significa que no seas capaz de cumplir tus propósitos a largo plazo. Lo que quizá necesitas es empezar a hacer las cosas de otra manera para conseguir resultados diferentes que te acerquen cada vez más a tus sueños. ¿Cómo conseguir tus metas? Sin duda, un ingrediente que no puede faltar es una buena motivación intrínseca, ese por qué que te ayudará a mantener el rumbo, superar los obstáculos y seguir adelante contra viento y marea.
Sin embargo, contar con los motivos adecuados es solo una parte de la ecuación. Otra parte muy importante depende de tu nivel de compromiso y entrega con tus sueños. Tu capacidad para comprometerte con tus metas te ayudará a mantener la motivación durante todo el camino y te brindará la energía y el impulso que necesitas cuando sientas que las fuerzas te abandonan. No obstante, nada de esto te servirá lo suficiente si no eres capaz de seguir algunos pasos para conseguir tus metas.
1- Plantéate metas realistas
Plantearse metas claras y realistas no sólo te ayudará a saber qué quieres en realidad, sino que te allanará el camino para conseguirlo. Esto se debe a que te permitirá contar con un plan detallado que podrás llevar a la práctica para acercarte cada vez más a tu propósito, en lugar de perderte entre objetivos y tareas difusas que no te llevan a ningún sitio. ¿Cómo proponerse metas realistas? Por ejemplo, en lugar de plantearte llevar una dieta más saludable, puedes proponerte comer más frutas y verduras a diario y desechar de tu alimentación todos los productos procesados.
2- Divide tus metas en objetivos más pequeños
La capacidad para plantearse objetivos a corto plazo es fundamental para llevar adelante un proyecto más grande ya que así podrás constatar tus avances a lo largo del camino. Además, es mucho más sencillo llevarlo a la práctica ya que te simplificará el camino, por lo que seguramente terminarás cumpliendo antes lo que te has propuesto como corroboró un estudio realizado en la Universidad de Minnesota. Por ejemplo, si tu meta consiste en practicar más deporte, puedes dividir tu propósito en objetivos más pequeños como ir al gimnasio 3 veces por semana, practicar yoga con regularidad y salir a pasear al aire libre los fines de semana.
3- Realiza un seguimiento de tus avances
Llegar un registro de cuánto has avanzado y, sobre todo, cuánto te queda por avanzar te permitirá saber si vas por buen camino o necesitas ajustar tu plan de acción para cumplir con tus metas. Ser consciente de cuánto has avanzado también puede servirte de inspiración cuando las fuerzas flaqueen y te sientas superado, ya que hará que te sientas orgulloso de lo que has conseguido y te recordará que estás más cerca de conseguir tu propósito. Para ello puedes programar un análisis crítico sobre cómo vas avanzando en tus metas cada semana, mes o trimestre.
4- Recompensa tus logros
Recompensarte por los progresos que vas consiguiendo en el camino resulta mucho más motivador que castigarte por las cosas que no haces bien o aquellas en las que has fallado. Además, es una buena manera de estimular tu mente y mantenerte inspirado durante todo el proceso. ¿Cómo potenciar la mente y conseguir tus metas a través de las recompensas? Regalarte un día de relax, una escapada a un sitio que te guste, una tarde con amigos o disfrutar de tu cena preferida pueden ser suficiente recompensa para ayudarte a reponer las fuerzas, recargar tu motivación y seguir adelante.
5- Sé perseverante
Cuando estás inmerso en el plan para conseguir tus metas, antes o después, la pereza, la procrastinación, las dudas o la incertidumbre tocarán a tu puerta y te tentarán para que abandones. En esos momentos, tendrás que ser perseverante con tus metas y dar lo mejor de ti ya que, de lo contrario, corres el riesgo de tirar la toalla antes de tiempo. Nadie dijo que conseguir los sueños fuese fácil. Sin embargo, trabaja duro para conseguir tus metas y los resultados no tardarán en llamar a tu puerta.
Por último, no esperes el momento perfecto para comenzar a cumplir tus sueños. Hay personas que se quedan paralizadas toda su vida esperando a que llegue ese instante para dedicarse a su pasión, cambiar de hábitos o ser más productivo. Sin embargo, puede ser que ese momento nunca llegue. Así que, si no quieres dejar escapar tus objetivos una vez más, ponte manos a la obra cuanto antes para conseguir tus metas este año y convertirte en la persona que quieres ser.



